Inicios de la lucha por la Independencia

Otras Notas: 

Septiembre 14 de 1810

Josefa Ortiz avisa a Allende que la conjura ha sido descubierta

 

Doña Josefa Ortiz de Domínguez, le avisa a Ignacio Pérez que la conjura ha sido descubierta y le pide que vaya a San Miguel el Grande para advertir a Ignacio Allende.

 

Juan Antonio Riaño ordena aprehendan a Allende y Aldama

El intendente Juan Antonio Riaño ordena la aprehensión de Ignacio Allende y Juan Aldama, en San Miguel, y la de Miguel Hidalgo y José Mariano Abasolo, en Dolores.

 

Ignacio Allende se entera de la orden de aprehensión en su contra

 

Ignacio Allende conferenció con Juan Aldama y demás oficiales del Regimiento partidarios, quienes le informaron que acababan de recibir noticias que el día 13, Juan Garrido, había delatado la conspiración y que se había enviado al subdelegado en San Miguel orden de aprehensión en su contra y de don Juan Aldama, por lo cual acordaron que este último permaneciera en San Miguel, y que Allende saliera a interceptar la orden de aprehensión que venía de Guanajuato, logrando su objetivo en las afueras de la Villa, y a toda prisa siguió a Dolores.

 

Llega Ignacio Allende a Dolores

 

En la noche llega el general sigilosamente a Dolores, don Ignacio Allende y Unzaga. Había salido a caballo de San Miguel el Grande, para informar al cura don Miguel Hidalgo que Ignacio Garrido había denunciado la conspiración. Permanecieron juntos al siguiente día, sin tomar ninguna decisión.

 

Septiembre 15 de 1810

Comunican a Allende que la conspiración había sido descubierta

El audaz Ignacio Pérez, emisario de doña Josefa Ortiz de Domínguez, llega a San Miguel el Grande en la madrugada a todo galope, procedente de Querétaro, para comunicar a Ignacio Allende que la conspiración había sido descubierta, sin lograr encontrarlo. Juan Aldama informó a Pérez que Allende se encontraba en Dolores. Inmediatamente, don Juan Aldama, sale apresuradamente de San Miguel el Grande, hacia Dolores

 

Septiembre 16 de 1810

Se entrevistan Hidalgo, Allende y Aldama

Don Juan Aldama, sale apresuradamente de San Miguel el Grande, hacia Dolores, habiendo llegado a esta población a las dos de la mañana. En compañía de Ignacio Allende se entrevistaron con Don Miguel Hidalgo y Costilla en su casa habitación, para informarle de todo lo que pasaba sorpresivamente.

 

Deciden alzarse en armas

 

Allende comentó que no había tiempo para informarles a las juntas conspiradoras de los sucesos de Querétaro y Guanajuato, por lo cual era conveniente llamar en el acto a los conjurados de Dolores; que “él antes perecería que rendirse”, agregando las siguientes palabras “Pues bien, Sr. Cura, echémosle el lazo, seguros de que ningún poder humano podrá ya quitárselos”.

 

Entonces Hidalgo exclamó decidido: “Caballeros, lo he pensado bien, y veo que en efecto no nos queda otro recurso que ir a coger gachupines”

 

Se inicia el movimiento libertario

 

Serían las cinco de la mañana, cuando el Sr. Cura don Miguel Hidalgo y Costilla, parado en el umbral de la puerta central de la Parroquia de Dolores, habló frente a la multitud, explicándole los propósitos fundamentales para obtener la Independencia, nuestra emancipación política. Se había iniciado tan trascendental movimiento libertario.

 

Salen Hidalgo, Allende y Aldama de Dolores

 

Eran las once de la mañana cuando salieron de Dolores, el cura Hidalgo, acompañado de Ignacio Allende y Juan Aldama, como principales jefes del pequeño Ejército Insurgente consistente de una campaña del Regimiento de la Reina y 700 hombres, entre de a pie y montados se detuvieron en la Haciende de la Erre, donde fueron recibidos magníficamente por su propietario, don Luis Malo.  Después de haber cooperado con instrumentos de labranza el citado Sr. Malo, el sacerdote caudillo Miguel Hidalgo, pronunció las siguientes palabras antes de abandonar el recinto: “¡Adelante señores, vámonos. Ya se ha puesto el cascabel al gato; falta ver quiénes son los que sobramos!”. Don Mariano Abasolo, iba ya unido a las fuerzas independientes.

 

Llegan 5000 insurgentes a San Miguel el Grande

Unos cinco mil insurgentes, al mando de Hidalgo y Allende, llegan a San Miguel el Grande. Por mandato del primero, Ignacio Aldama, preside el primer ayuntamiento del México independiente. Por su parte, Ignacio Allende, ordena encarcelar en el Colegio de San Francisco de Sales, a los españoles que estaban presos en Dolores y en San Miguel.

 

Surgen las primeras dificultades entre Hidalgo y Allende

 

Con motivo de los tumultuosos saqueos que cometieron las fuerzas independientes en San Miguel el Grande, dieron causa a que surgieran las primeras dificultades entre los caudillos Miguel Hidalgo e Ignacio Allende.

 

Septiembre 18 de 1810

Continuaban los tumultos en San Miguel el Grande

 

Las multitudes insurgentes continuaban alimentando el escándalo que les favorecía y como Allende,  que se encontraba en uno de los balcones de su casa, se daba cuenta del desorden, pidió su caballo, y espada en mano empezó a recorrer los puntos más tumultuosos, reprochando a los amotinados su conducta y cintareando a algunos. Logró reestablecer el orden y despejar las calles y las plazas.

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