Síntesis nacional

Conoce la opinión del Periodista Fidel Ramírez Guerra, columna de columnas, portadas del día y notas políticas de México.


Foto del día: La Asociación Nacional de Magistrados de Circuito y Jueces de Distrito del Poder Judicial de la Federación, externaron su “preocupación” por la iniciativa presentada este martes en la Cámara de Diputados que busca la reducción de salarios de ministros, consejeros, jueces y magistrados federales, a través de la derogación de diversas disposiciones de los artículos 94 y 116 de la Constitución.


Editorial Centenarios-Kiosco de la Historia

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Kiosco

La polarización del país



Por Fidel Ramírez Guerra


El poder se ejerce, no se comparte. Tenemos el apoyo del pueblo. Un gran bono de democrático para todo el sexenio y que sienta las bases para que haya Morena para varios sexenios. Este es el inicio de la Cuarta Transformación. Es como la historia nos va a considerar después de la Independencia; de la Reforma y de la Revolución Mexicana, pero en nuestro caso, sin armas, por la vía pacífica. Por eso nos damos muchas libertades para tomar decisiones.


Con este párrafo trato de sintetizar el discurso de Andrés Manuel López Obrador en campaña y durante la Transición y, que creo, será la constante en su gobierno. Se trata de un principio, de una tesis. De una creencia. Y considero que esta idea la comparten en su totalidad sus seguidores. Y a esto, todos juntos, le están apostando. No van a ceder a presiones empresariales ni de medios ni de políticos. Tienen mayoría en las cámaras. Van por todo: a ejercer el poder.


Finalmente esto es lo que está conduciendo a la polarización nacional. Al enfrentamiento de dos grandes corrientes: las pejistas y los antipejistas. Y aquí caben todos. En los lopezobradoristas, los suyos de Morena y una extensa base social que seguramente le prolongará el bono democrático. En los antilopezobradoristas, se incluye perredistas, priistas, panistas, empresarios, ciudadanos, en fin.


Esto nos lleva a una gran polarización nacional. De manera especial la consulta por el nuevo aeropuerto (Texcoco o Santa Lucía-Toluca). En el pasado, la campaña polarizó, pero son momentos distintos. Si de por sí las campañas electorales son frontales, ésta más. El país debatió un poco el nombramiento de Manuel Bartlett como director de la CFE. Empresarios y clase política debatieron un poco la política de super delegados, pero nada como el debate por el NAIM.


El debate por la consulta por un nuevo aeropuerto se está tornando un debate nacional con repercusiones internacionales. Aerolíneas, inversionistas internacionales, calificadoras, empresarios, medios, articulistas, intelectuales, políticos, están confrontados a favor o en contra a partir de la información que tienen, de sus intereses o por posiciones político-ideológicas.


México está ingresando a un momento de gran confrontación. Los críticos de AMLO ven que si con la consulta a modo triunfa Santa Lucía-Toluca, podrán venir más consultadas a modo organizada por los morenistas para llegar a donde quiera el actual presidente y su equipo de asesores y cercanos.


Pero que no haya engañados: el país se lo dieron y hoy ni encuentran cómo enfrentarlo. El poder lo obtuvo y ahora no lo va a compartir.

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Columna de Columnas

Rumbo a esta extraña consulta / ¿Qué hacemos con la caravana migrante?

24/10/2018


Rumbo a esta extraña consulta

A unos días de que se lleve a cabo la consulta que definirá el destino del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, muchos consideran que, a pesar de que la consulta suena en el papel como una buena medida para involucrar a los ciudadanos en la toma de decisiones, es un hecho que en el caso del Nuevo Aeropuerto, los ciudadanos carecen de la información completa, como los costos de cancelar el proyecto de Texcoco y el impacto que tendría adaptar Santa Lucía, por lo que es imposible pensar que la decisión que se tome sea la mejor, o al menos, no será la más informada. En Milenio, el periodista Carlos Puig, escribe que: “la decisión de construir un aeropuerto de la magnitud e importancia que sería el Nueva Aeropuerto Internacional de México no es una decisión ‘técnica’, que hay que dejar a los técnicos. No, ningún país gasta esa cantidad de dinero así. Es una decisión política y de política pública con múltiples consecuencias en todos los ámbitos y no solo para Ciudad de México. Toda decisión contiene elementos técnicos, pero nada más. Por eso mismo no está nada mal que haya consultas alrededor de ese tipo de megaproyectos de infraestructura […] En nuestro caso, la consulta se debió de haber hecho hace seis años. La consulta de estos días es una consulta coja, en muchos sentidos falsa. No se está votando entre un aeropuerto y un sistema metropolitano de aeropuertos, porque no sabemos si el de Santa Lucía es viable; es más, sabemos que muy probablemente no lo sea. Así que la consulta es realmente un referendo sobre Texcoco. Creo que así debería llamarse. La viabilidad de Santa Lucía no es la única información que no tenemos. No sabemos con exactitud cuánto costará el Nueva Aeropuerto Internacional de México de Texcoco, con sobrecosto cuando tiene 30 por ciento de construido. No sabemos cuánto costará la infraestructura necesaria para, por ejemplo, llegar al Nueva Aeropuerto Internacional de México. No sabemos cuánto, con exactitud, costará no terminar Texcoco […]aunque no cabe exactamente en la consulta, tampoco sabemos hoy de cuánto tendrán que ser las inversiones que temporalmente se tendrán que hacer en el Benito Juárez o en Toluca en caso de que se optara por Texcoco. Al menos yo no sé del peso de la consulta en la decisión que tomará el gobierno. Digamos tres puntos de diferencia en los votos, contra decenas de miles de millones de pesos en costo. ¿Qué se decide? Tampoco tenemos información clara de las consecuencias de la consulta. Si gana Texcoco ¿Se concesionará? ¿Cómo? ¿A quién? ¿A Slim? ¿En serio?”..


¿Qué hacemos con la caravana migrante?

En El Universal, la periodista, Ana Paula Ordorica, escribe acerca del papel que México debería jugar en el fenómeno de la caravana migrante de centroamericanos que buscan llegar a Estados Unidos, en dónde el gobierno mexicano debería poner énfasis en el combate a los polleros y coyotes que se aprovechan de los migrantes centroamericanos más ala de intentar frenar su paso: “la caravana migrante lleva cruzando de Centroamérica a Estados Unidos desde hace quince años y, sin embargo, es hasta ahora que ha cobrado notoriedad. Coincide que en Estados Unidos habrá elecciones intermedias y que en ellas se anticipa pierdan los republicanos la mayoría de la Cámara de Representantes […] Trump ha puesto a la caravana migrante como la mejor bandera para encender a los electores con la esperanza de que voten por los republicanos y no por los demócratas. Y, en medio de este juego político, Trump ha colocado a México. A través de Twitter salió a decir que México no hace nada por frenar la caravana y de ahí procedió a advertir que mandará al ejército a la frontera; a dar por terminada la ayuda internacional que Estados Unidos envía a Centroamérica y, en el extremo, ha vuelto a amenazar con dar por terminado el recién renegociado TLCAN, cuando ni siquiera ha sido firmado […] México vuelve a ser el saco de boxeo predilecto para golpearnos y ganar las simpatías de los electores estadounidenses. Con cualquier otro país la respuesta indignada de México sería sencilla y en automático. Con nuestro principal socio comercial y vecino, nos coloca en un complicado dilema […] estamos a 37 días del cambio de gobierno en México, con un presidente electo que actúa como si ya trajera puesta la banda presidencial. El próximo secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, ha dicho que no se usará la fuerza del Estado para frenar el paso de los migrantes. Dicho sea de paso, estos migrantes que buscan refugio en Estados Unidos, ni son criminales ni están infiltrados por terroristas de Medio Oriente, como ha declarado Trump y su vicepresidente, Mike Pence, sin mostrar una sola prueba de ello. Es buena noticia que esa sea la consigna del gobierno entrante. No le podemos hacer el trabajo a Trump ni podemos caer en su juego. Lo que sí podríamos y deberíamos de hacer es algo que lamentablemente traemos acarreando desde hace décadas […] combatir enérgicamente a los polleros, coyotes y demás delincuentes mexicanos que roban, violan y asesinan a estos migrantes y que por ello los han obligado a formar estas caravanas, para disminuir la probabilidad de perder lo poco que les queda en su paso hacia Estados Unidos. Esa es la chamba que le toca a México en su papel de eslabón entre la pesadilla centroamericana y el sueño americano”.