Síntesis Nacional

Conoce la opinión del Periodista Fidel Ramírez Guerra, columna de columnas, portadas del día y notas políticas.


Foto del día: La senadora Claudia Ruiz Massieu presentó una propuesta de reforma constitucional y de ley para proponer que los partidos puedan recibir una mayor cantidad de aportaciones privadas, así como reducir el monto de las multas por violaciones graves. En el primer caso se plantea que el monto donado a los institutos políticos, que puede ser deducible de impuestos, suba de 25% a 50 por ciento. Para el caso de las sanciones, la iniciativa propone que ya no sean de un máximo de 50% de su financiamiento público, sino de 25 por ciento.


Editorial Centenarios-Kiosco de la Historia

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Empresarios de México, uníos



Por Fidel Ramírez Guerra


El sector empresarial mexicano tiene su propia historia. En los últimos sexenios pasó del PRI al PAN, luego al PRI y ahora con Morena. Quizá en ningún otro momento como ahora los empresarios estén inquietos. Con los priistas había diálogo y se superaron crisis de relación. Con los panistas en general buen entendimiento. Con Andrés Manuel López Obrador hay inquietud y seguramente en los próximos meses los veremos más activos, fijando posiciones, tratando de convertirse en factor de equilibrio frente al cúmulo de decisiones polémicas que vienen en el nuevo gobierno, de entrada, arrancando con el tema del aeropuerto.


Llegó el momento de los empresarios. Atrás la frase aquella de “dejarle la política a los políticos”. Hoy se requiere de su participación como integrantes del Estado mexicano. A través de sus cámaras o con un nuevo asocianismo pero los empresarios están llamados a participar en la vida pública en un momento distinto (Ya no está el PRI ni el PAN en el gobierno, con quienes conciliaban: ahora está AMLO, con estilo e ideología distinta y, mucho de esto, genera controversia con el sector empresarial)


Lo que estamos viviendo como país y lo que viene son momentos distintos, jamás experimentados en los últimos sexenios: por un lado tenemos un presidente sobre legitimado. Con más de 30 millones de votos a su favor. Tenemos un presidente que se ha formado en la lucha social, en el activismo, en la oposición. Hay un presidente con pensamiento social que mantiene como eje de su gobierno el combate a la corrupción. Tenemos un presidente que se escucha así mismo, que tiene sus propias ideas y que siente estar llamado – y lo ha dicho – a cambiar para bien la historia de este país. Por todo esto estamos en momentos distintos no experimentados.


Es el momento del sector empresarial. Para que se articule, actúe, analice, se manifieste, fije posiciones. Hoy los empresarios están llamados por esta historia a asumir precisamente su papel histórico. El futuro del país es el que hay que determinar. No se le debe de dejar todo al presidente. Andrés Manuel López Obrador requiere contrapesos, reafirmaciones, apoyos. Muchas decisiones serán acertadas y habrá qué aplaudirlas. Otras deberán de ser confrontadas.

México requiere un sector empresarial vivo, lúcido, que esté al pendiente de la vida nacional. No un sector empresarial agachón, sumiso. Lo presente es una oportunidad para que en esta llamada cuarta transformación la sociedad civil tenga su propio desarrollo. Como parte de esta sociedad civil el sector empresarial tiene que ser un excelente exponente.

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Columna nacional recomendada

Un gabinete sometido por el presidente… electo

El Universal 31/10/2018


Por Mario Maldonado


Esta semana, un amigo de Esteban Moctezuma me relató una escena que describe la presión a la que está sometido el próximo gabinete presidencial por los impulsos de Andrés Manuel López Obrador. Apenas un día después del triunfo electoral del tabasqueño, el futuro secretario de Educación se sinceró: “Te lo digo de verdad, me preocupan la decisiones que va a tomar y las consecuencias que ocasionarán al país”.


Palabras más, palabras menos, Moctezuma presagio lo que a 121 días de haber ganado la elección presidencial López Obrador está ocasionando. Así como él, hay otros integrantes del equipo de transición que han sido sometidos a una intensa presión por parte del presidente electo y, más grave aún, han sido descalificados y exhibidos en la arena pública.


Uno de ellos es Alfonso Romo, quizá el más moderado del equipo que acompañará a AMLO en el gobierno a partir del 1 de diciembre. El próximo jefe de la Oficina de la Presidencia perdió credibilidad tras la decisión de cancelar el aeropuerto en Texcoco, luego de que en foros públicos y privados habría asegurado a los inversionistas que no sería ese el destino del mayor proyecto de infraestructura de los últimos años.


Lo mismo sucede con el futuro secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, a quien el presidente electo exhibió hace unos días en un video de YouTube. Lo culpó de no haberle entregado la información completa sobre los 88 mil millones de pesos que, según le dijeron, se requerían del gobierno para la obra del nuevo aeropuerto. “Carlos Urzúa me dijo que una de las ventajas es que es autofinanciable, que no requiere dinero del presupuesto público, pero resulta que sí”.


La realidad es que AMLO entendió mal y no se detuvo a preguntarle a su próximo secretario de Hacienda. Ahora lo tiene haciendo malabares para intentar cuadrar el paquete económico del próximo año, de manera que salgan los recursos para los programas y proyectos que prometió en su campaña, pero cada vez se la pone más difícil: con la escalada del dólar a más de 20 pesos quizá tenga que ajustar la estimación del tipo de cambio, que estaba en 18.4 unidades promedio para 2019, según los Criterios Generales de Política Económica. Esto aumentaría el costo del servicio de la deuda y reduciría el margen de maniobra para reasignar el presupuesto de manera que alcance para los proyectos ‘prioritarios’ de la próxima administración.


Por si fuera poco y pese al descrédito y la exhibición pública que les ha ocasionado, el presidente electo comisionó a Alfonso Romo y Carlos Urzúa a encabezar la operación cicatriz con los empresarios e inversionistas. Junto con ellos irá Javier Jiménez Espriú, a quien es poco probable que los hombres y mujeres de negocios quieran ver dadas las declaraciones que hizo tras el anuncio de la cancelación del nuevo aeropuerto. “Tengo instrucciones muy claras de que ya se sopló esa velita (de Texcoco), dijo este martes”.


La comisión ‘negociadora’ se encargará de dialogar con cada uno de los empresarios e inversionistas del Nuevo Aeropuerto Internacional de México. “En los próximos días vamos a ir tranquilizando las aguas”, dijo Romo.


Lo cierto es que poca o ninguna tranquilidad da a los empresarios las declaraciones de Romo, luego del descrédito en el que lo hizo caer Andrés Manuel López Obrador. Más bien, en lo que están pensando los inversionistas es en la estrategia legal para que les repongan sus contratos o cobrar sus respectivas indemnizaciones y bonos.


¿Traición o revancha a