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Síntesis Nacional

Conoce la opinión del Periodista Fidel Ramírez Guerra, columna de columnas, portadas del día y notas políticas.


Foto del día: La senadora Claudia Ruiz Massieu presentó una propuesta de reforma constitucional y de ley para proponer que los partidos puedan recibir una mayor cantidad de aportaciones privadas, así como reducir el monto de las multas por violaciones graves. En el primer caso se plantea que el monto donado a los institutos políticos, que puede ser deducible de impuestos, suba de 25% a 50 por ciento. Para el caso de las sanciones, la iniciativa propone que ya no sean de un máximo de 50% de su financiamiento público, sino de 25 por ciento.


Editorial Centenarios-Kiosco de la Historia

Agencia de Información Especializada

Kiosco

Empresarios de México, uníos



Por Fidel Ramírez Guerra


El sector empresarial mexicano tiene su propia historia. En los últimos sexenios pasó del PRI al PAN, luego al PRI y ahora con Morena. Quizá en ningún otro momento como ahora los empresarios estén inquietos. Con los priistas había diálogo y se superaron crisis de relación. Con los panistas en general buen entendimiento. Con Andrés Manuel López Obrador hay inquietud y seguramente en los próximos meses los veremos más activos, fijando posiciones, tratando de convertirse en factor de equilibrio frente al cúmulo de decisiones polémicas que vienen en el nuevo gobierno, de entrada, arrancando con el tema del aeropuerto.


Llegó el momento de los empresarios. Atrás la frase aquella de “dejarle la política a los políticos”. Hoy se requiere de su participación como integrantes del Estado mexicano. A través de sus cámaras o con un nuevo asocianismo pero los empresarios están llamados a participar en la vida pública en un momento distinto (Ya no está el PRI ni el PAN en el gobierno, con quienes conciliaban: ahora está AMLO, con estilo e ideología distinta y, mucho de esto, genera controversia con el sector empresarial)


Lo que estamos viviendo como país y lo que viene son momentos distintos, jamás experimentados en los últimos sexenios: por un lado tenemos un presidente sobre legitimado. Con más de 30 millones de votos a su favor. Tenemos un presidente que se ha formado en la lucha social, en el activismo, en la oposición. Hay un presidente con pensamiento social que mantiene como eje de su gobierno el combate a la corrupción. Tenemos un presidente que se escucha así mismo, que tiene sus propias ideas y que siente estar llamado – y lo ha dicho – a cambiar para bien la historia de este país. Por todo esto estamos en momentos distintos no experimentados.


Es el momento del sector empresarial. Para que se articule, actúe, analice, se manifieste, fije posiciones. Hoy los empresarios están llamados por esta historia a asumir precisamente su papel histórico. El futuro del país es el que hay que determinar. No se le debe de dejar todo al presidente. Andrés Manuel López Obrador requiere contrapesos, reafirmaciones, apoyos. Muchas decisiones serán acertadas y habrá qué aplaudirlas. Otras deberán de ser confrontadas.

México requiere un sector empresarial vivo, lúcido, que esté al pendiente de la vida nacional. No un sector empresarial agachón, sumiso. Lo presente es una oportunidad para que en esta llamada cuarta transformación la sociedad civil tenga su propio desarrollo. Como parte de esta sociedad civil el sector empresarial tiene que ser un excelente exponente.

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Columna nacional recomendada

Un gabinete sometido por el presidente… electo

El Universal 31/10/2018


Por Mario Maldonado


Esta semana, un amigo de Esteban Moctezuma me relató una escena que describe la presión a la que está sometido el próximo gabinete presidencial por los impulsos de Andrés Manuel López Obrador. Apenas un día después del triunfo electoral del tabasqueño, el futuro secretario de Educación se sinceró: “Te lo digo de verdad, me preocupan la decisiones que va a tomar y las consecuencias que ocasionarán al país”.


Palabras más, palabras menos, Moctezuma presagio lo que a 121 días de haber ganado la elección presidencial López Obrador está ocasionando. Así como él, hay otros integrantes del equipo de transición que han sido sometidos a una intensa presión por parte del presidente electo y, más grave aún, han sido descalificados y exhibidos en la arena pública.


Uno de ellos es Alfonso Romo, quizá el más moderado del equipo que acompañará a AMLO en el gobierno a partir del 1 de diciembre. El próximo jefe de la Oficina de la Presidencia perdió credibilidad tras la decisión de cancelar el aeropuerto en Texcoco, luego de que en foros públicos y privados habría asegurado a los inversionistas que no sería ese el destino del mayor proyecto de infraestructura de los últimos años.


Lo mismo sucede con el futuro secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, a quien el presidente electo exhibió hace unos días en un video de YouTube. Lo culpó de no haberle entregado la información completa sobre los 88 mil millones de pesos que, según le dijeron, se requerían del gobierno para la obra del nuevo aeropuerto. “Carlos Urzúa me dijo que una de las ventajas es que es autofinanciable, que no requiere dinero del presupuesto público, pero resulta que sí”.


La realidad es que AMLO entendió mal y no se detuvo a preguntarle a su próximo secretario de Hacienda. Ahora lo tiene haciendo malabares para intentar cuadrar el paquete económico del próximo año, de manera que salgan los recursos para los programas y proyectos que prometió en su campaña, pero cada vez se la pone más difícil: con la escalada del dólar a más de 20 pesos quizá tenga que ajustar la estimación del tipo de cambio, que estaba en 18.4 unidades promedio para 2019, según los Criterios Generales de Política Económica. Esto aumentaría el costo del servicio de la deuda y reduciría el margen de maniobra para reasignar el presupuesto de manera que alcance para los proyectos ‘prioritarios’ de la próxima administración.


Por si fuera poco y pese al descrédito y la exhibición pública que les ha ocasionado, el presidente electo comisionó a Alfonso Romo y Carlos Urzúa a encabezar la operación cicatriz con los empresarios e inversionistas. Junto con ellos irá Javier Jiménez Espriú, a quien es poco probable que los hombres y mujeres de negocios quieran ver dadas las declaraciones que hizo tras el anuncio de la cancelación del nuevo aeropuerto. “Tengo instrucciones muy claras de que ya se sopló esa velita (de Texcoco), dijo este martes”.


La comisión ‘negociadora’ se encargará de dialogar con cada uno de los empresarios e inversionistas del Nuevo Aeropuerto Internacional de México. “En los próximos días vamos a ir tranquilizando las aguas”, dijo Romo.


Lo cierto es que poca o ninguna tranquilidad da a los empresarios las declaraciones de Romo, luego del descrédito en el que lo hizo caer Andrés Manuel López Obrador. Más bien, en lo que están pensando los inversionistas es en la estrategia legal para que les repongan sus contratos o cobrar sus respectivas indemnizaciones y bonos.


¿Traición o revancha a los empresarios? Durante la campaña presidencial, un grupo de empresarios mexicanos montó una estrategia para tratar de evitar que Andrés Manuel López Obrador llegara a la presidencia. A través de videos y cartas, los hombres y mujeres de negocios pidieron a sus empleados no votar por el candidato de Morena.


Germán Larrea, Alberto Baillères, Eduardo Tricio y Alejandro Ramírez, entre otros, impulsaron la campaña que buscaba exponer los riesgos que generaría para la economía del país un presidente como López Obrador. EI entonces candidato se les fue encima con calificativos como minoría rapaz, lo cual derivó en una serie de reuniones privadas para limar asperezas.


Así empezó lo que Alfonso Romo denominó la luna de miel entre la iniciativa privada y AMLO. Luego de una conferencia del empresario Carlos Slim para defender la construcción del aeropuerto en Texcoco, López Obrador dio nuevas señales de serenidad: “si creen que es un buen negocio, se los concesionamos, prometió”.


Tras la elección, la miel siguió derramándose con desplegados y felicitaciones de los empresarios. Todo parecía ir sobre los cauces de la reconciliación y la cordura... hasta que el domingo pasado, una consulta calificada como ‘amañada’ y llena de irregularidades dio al traste con todo. Y los mercados enfurecieron.


Posdata. Una de las promesas de Andrés Manuel López Obrador fue respetar la autonomía del Banco de México. Ayer, Jonathan Heath, su propuesta para sustituir al subgobernador Manuel Ramos Francia el próximo 31 de diciembre, criticó las decisiones del gobierno de transición, como la de cancelar el aeropuerto en Texcoco, disminuir el precio de las gasolinas y otras que podrían ocasionar un menor crecimiento económico.


A ver si como en el caso de Moctezuma, Romo y Urzúa no lo deja en ridículo.., antes de que asuma su cargo como subgobernador.

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Columna de Columnas

México binario: estás con Peña o con AMLO / Santa Fe en el aeropuerto

31/10/2018


México binario: estás con Peña o con AMLO

La sociedad mexicana parece haberse dividido respecto a la postura del próximo Presidente y su combate contra la corrupción, pues con la reciente consulta realizada para definir el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, más que involucrar a la población en la toma de decisiones importantes para el país, parece que la verdadera pregunta fue si se estaba a favor de Enrique Peña Nieto, su aeropuerto y proyectos, o con Andrés Manuel López Obrador y su combate a la corrupción. Por otra parte, existe una opción intermedia que nadie ha tomado en cuenta hasta el momento, el deseo de un México desarrollado debería prevalecer más allá de la ideología de cada uno o su preferencia política. En El Universal, la periodista Ana Paula Ordorica, escribe que: “Andrés Manuel López Obrador ha sido un genio de la comunicación. Ante el gran y justificado enojo de los mexicanos con el gobierno de Enrique Peña Nieto vendió una idea a la sociedad: o están conmigo o están con Peña y la mafia del poder que lo acompaña. Y esa ecuación binaria se ha llevado a diferentes ámbitos. El más reciente ha sido el proyecto futuro de México y su aeropuerto, el Nuevo Aeropuerto Internacional de México. En el recién concluido proceso de consulta la opción que nos dieron pareció ser: o se estaba con Texcoco —o sea, Peña Nieto y su corrupción— o se estaba con Andrés Manuel López Obrador y la democracia. Blanco o negro; sí o no; Andrés Manuel López Obrador o Peña Nieto; Morena o el PRIAN. En esa tesitura hemos sido colocados como país. Y en este proceso binario o se está a favor de la austeridad o se quiere el despilfarro de recursos. No existe la posibilidad intermedia de querer un México desarrollado, echado para adelante, con ciudadanos que tengamos un nivel de vida más parejo, sin disparidades tan abrumadoras en el ingreso, posible a través de políticas transparentes y del buen uso de los escasos recursos públicos con los que cuenta el Estado […] Estas alternativas no las da Andrés Manuel López Obrador porque ha decidido confundir austeridad con miseria y desarrollo con despilfarro. Y entonces ahora o estamos con Andrés Manuel López Obrador y el México que no merece tener un aeropuerto de calidad mundial, o estamos con Peña Nieto y la mafia en el poder con todas las trampas y desigualdades que ello implica. Ese es el México binario de hoy. Un México sin sentido común. Un México encaminado al fracaso. Parejos todos. Jodidos todos. Fracasados todos.


Pecado de orgullo

En el Reforma, el analista y periodista Sergio Sarmiento, reflexiona acerca de la postura que ha tomado Andrés Manuel López Obrador luego de dar a conocer los resultados de la consulta recientemente realizada, y considera que el próximo Presidente se ha colocado en una posiciñon en dñonde cree que puede evitar toda concecuencia: “para los antiguos griegos el pecado de orgullo era la fuente de la tragedia […] Quizá el Presidente electo de México debería revisar las viejas historias griegas. Una parte del problema que está enfrentando en el aeropuerto de Texcoco surge de esa hybris, el pecado de orgullo en que incurrían los personajes de las tragedias. Esto puede sorprender porque Andrés Manuel López Obrador se ha presentado siempre como un político humilde. Al cancelar el aeropuerto afirmó que no había sido él, sino el pueblo sabio, el que tomó la decisión y añadió que va a gobernar siempre obedeciendo […] López Obrador se ha opuesto al aeropuerto de Texcoco desde que gobernaba la Ciudad de México. Prometió en campaña que lo cancelaría sin importar el costo, aunque al percibir la enorme inquietud que causaba moderó su posición. Dijo entonces que estaría dispuesto a privatizarlo, para que su gobierno no tuviera que gastar dinero público, pero después afirmó que lo sometería a consulta popular. Al final no hizo ni una cosa ni la otra. Su consulta fue una simulación, con los dados cargados a favor de la cancelación, y después echó al pueblo la culpa de la decisión. Ahí radica el pecado de orgullo. Como tantos protagonistas de tragedias griegas, López Obrador actúa con la arrogancia de quien se siente más allá de toda advertencia […] La ceguera del orgullo lo lleva a llamar contratistas inmorales a quienes se oponen a sus designios, pero él sienta a su contratista de cabecera, José María Riobóo, en la conferencia de prensa en la que anuncia la cancelación de Texcoco. El error de octubre no destruirá a México: cancelar un aeropuerto de 16 mil millones de dólares no borrará una economía de 1.1 billones de dólares anuales. El pecado de orgullo, empero, sí puede provocar crisis económicas. Lo ha hecho una y otra vez en la historia de México, cuando los presidentes han pensado que sus órdenes deben ser obedecidas, aunque violen las leyes de la economía, los preceptos de la sensatez o los dictados de la aeronáutica”.


Santa Fe en el aeropuerto

En el Excélsior, el periodista especializado en temas parlamentarios, Francisco Garfías, escribe que: “la transición de terciopelo fue un espejismo. Los puentes entre el sector privado y el presidente electo están minados. No sólo es la cancelación de la obra de Texcoco, sino el tono que ha seguido al anuncio de Santa Lucía. Andrés Manuel López Obrador no tolera la crítica. Riesgoso en un país de criticones. El que no piense como él es un corrupto, un vendido, un camaján, un fifí, un interesado, un conspirador. Ayer hizo una ‘revelación’ sobre lo que considera los verdaderos motivos del ‘ruido’, la ‘bulla’ el ‘escándalo’ alrededor de la consulta sobre el aeropuerto. ‘El interés de fondo eran los terrenos del actual AICM. Llegué a ver el proyecto. Tenían pensado hacer una especie de Santa Fe en el predio que actualmente ocupa el aeropuerto’. En otras palabras, es puro interés. Negocios al amparo del poder político que se harán durante su gobierno, sostiene. No concibe que la inconformidad pueda venir por los más de 100 mil millones de pesos que se tiran a la basura con la cancelación de la obra de Texcoco […] Andrés Manuel López Obrador tampoco concibe que las protestas sean un reflejo de la preocupación que produce la baja de la Bolsa Mexicana de Valores, el desliz del peso, la pérdida de confianza de los inversionistas o los 450 mil empleos que dejarán de crearse. Tampoco que sea una reacción a una consulta sesgada, organizada y financiada por un partido que arbitrariamente redactó las preguntas, decidió la ubicación de las casillas, convocó a los ‘voluntarios’ y en las que participó menos del dos por ciento del padrón […] ¡Ah, pero eso sí! Ya instruyó a Alfonso Romo, próximo jefe de la Oficina de la Presidencia de las República, para que se forme una comisión que negocie y restaure la confianza de empresarios e inversionistas”.


Cacerolismo pro-Texcoco

En La Jornada, el periodista Julio Hernández López, escribe que: “el golpe sobre la mesa dado por Andrés Manuel López Obrador, con el caso Texcoco como circunstancia propicia, ha acelerado la (re)organización de un flanco múltiple de oposición activa a quien todavía es presidente electo y a su partido dominante (y, ahora y en lo mediato, institucionalmente imparable) Morena. En las redes sociales se está convocando a una concentración en el Ángel de la Independencia el próximo domingo 11 del undécimo mes, noviembre, a las 11 horas (11-11-11). A tal movilización se le denomina Marcha por el estado de derecho y está programada para avanzar hacia la Plaza de la Constitución (el Zócalo). Los promoventes invitan a manifestarse en torno a dos exigencias, No a consulta falsa y Sí a la legalidad, y piden a los participantes ir vestidos de negro, pues estamos de luto, y llevar cacerolas, pues somos ciudadanos de la sociedad silenciosa que despertó. Esa convocatoria intenta nuclear a los variados segmentos empresariales, políticos y sociales que del uno de julio pasado, a la fecha, han carecido de argumentos y banderas para enfrentar al electoralmente avasallador obradorismo […] López Obrador mantiene una postura que va de la tranquilidad a la ofensiva. Ayer, en un video, aseguró que las reacciones en contra de la consulta provienen de quienes esperaban hacer gran negocio en los terrenos del actual aeropuerto Benito Juárez, lo que habría sido un desarrollo inmobiliario al estilo del gran lujo de Santa Fe. La clave del futuro, como ya se ha dicho aquí, pasa por los tribunales. Los adversarios del obradorismo esperan resoluciones judiciales que nieguen cualquier validez legal al ejercicio denominado consulta, especificando que no tiene ningún carácter vinculante. Otra salida la ha planteado el secretario de Turismo, Enrique de la Madrid: que inversionistas nacionales y extranjeros le compren al gobierno la parte que se ha invertido en Texcoco, para desarrollar a título enteramente privado el mismo proyecto hasta ahora aparentemente desechado”.


La caravana y la crueldad mexicana

En Milenio, el periodista Carlos Puig, escribe que: “como cada año, ahora acompañando a los miles que siguen caminando por las carreteras mexicanas, ya está en México una caravana de madres de Centroamérica que desde hace 14 años vienen a buscar y a exigir que se busque a sus hijos desaparecidos en México. Y continuarán los próximos días realizando acciones de búsqueda, de convivencia y de protesta por 12 estados del territorio nacional […] Hace muchos años que pasar por México es un infierno para los migrantes centroamericanos. Uno que empieza en el Suchiate pero que los persigue por el territorio. Secuestros, robos, violaciones, todo tipo de abusos. Las policías los extorsionan, muchas poblaciones los excluyen, el crimen organizado los aterroriza y, por supuesto, los mata y desaparece. En su condición de extranjeros, tratados como ilegales, no se atreven a denunciar y si denuncian a nadie le importa investigar y nada sucede. Como lo saben las madres de la caravana, cientos, tal vez miles, han quedado en fosas mexicanas. Ni la tragedia de San Fernando hace ya años provocó en los gobiernos una nueva estrategia. Los presupuestos de las instituciones se han reducido. Eso sí, luego se cansan nuestros gobernantes de decirles hermanos centroamericanos y cursiladas así. Hoy el enemigo es Trump, su absoluta crueldad, su racismo y xenofobia, y con razón, pero en estos días un grupo de madres nos va a recordar la deuda que por años ha construido México con los derechos humanos de los centroamericanos.


Y ahora, todos los ojos al presupuesto

En El Universal, el periodista Carlos Loret de Mola, escribe que: “el presidente electo López Obrador lleva dos buenas y dos malas señales a los mercados financieros. Cronológicamente, primero fueron las buenas: el empuje-aval a la renegociación del Tratado de Libre Comercio y el anuncio de que Jonathan Heath será nominado como subgobernador del Banco de México. Lo del Tratado contribuyó a despresurizar enormemente el tipo de cambio y lo de Heath brindó certidumbre sobre lo que sería un respeto a la autonomía del banco central. Pero luego vinieron las dos malas: el anuncio de que dejará de exportar petróleo a mediano plazo derivó en que la deuda de Pemex fuera puesta en perspectiva negativa (por el peso que tiene la paraestatal, eso es la antesala de bajarle la calificación a México hasta quitarle el grado de inversión, lo cual sería muy grave y acarrearía enormes problemas para la administración entrante) y la cancelación del aeropuerto en Texcoco disparó el dólar por arriba de los 20 pesos […] Si el presidente electo no quiere que siga esa atmósfera tan poco propicia a la inversión —sobre todo si piensa hacer crecer la economía a un 4% anual— necesita revertir la mala racha. Tiene una oportunidad: estamos a unas semanas de que presente el Presupuesto 2019 […] Ya sabemos que el presupuesto va a incluir el programa de jóvenes, el de adultos mayores y un rubro para mejorar el aeropuerto Benito Juárez en funciones (eso iba a suceder pasara lo que pasara con la consulta). A lo mejor algo ahora para el eje Juárez-Toluca-Santa Lucía. De dónde va a salir el dinero para todo eso será una explicación que esperan con ansias los tomadores de decisiones. Por tanto, será una señal clave del próximo gobierno. Como también lo será si endereza sus planes energéticos y brinda aliento sobre el manejo de Pemex: bastante sufrió la paraestatal en este sexenio de Enrique Peña Nieto durante el cual su deuda subió ‘nomás’ de 60 mil a más de 100 mil millones de dólares. Los primeros pasos de López Obrador han sido mal recibidos: la refinería, el nombramiento de director, los planes exportadores de petróleo. Tiene margen, es cosa de que quiera usarlo. La otra, es seguirse por su camino y ver cómo los mercados castigan a México por eso’.


¿Aeropuerto del futuro? En Cancún

En el Excélsior, su director, el periodista Pascal Beltrán del Río, escribe que: “por segunda vez en este siglo, la capital del país fracasó en su intento de construir un aeropuerto internacional capaz de ser un hub de talla mundial. Ante el resultado de la consulta pública lanzada por el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador –y organizada y financiada por Morena–, el futuro de la aviación comercial en el centro del país es incierto, como también lo es la posibilidad de aumentar la captación de turistas extranjeros. La cancelación del proyecto de Nuevo Aeropuerto Internacional de México, que se edifica sobre terrenos federales en el vaso del lago de Texcoco, implica un retraso de cinco a diez años para el desarrollo del país en dicha materia, de acuerdo con la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA). La mala experiencia repetida y lo reciente del anuncio de la decisión de no continuar la obra en Texcoco podrían hacer parecer que construir un gran aeropuerto en la zona metropolitana de la Ciudad de México es políticamente imposible […] La experiencia de llegar como viajero a la nueva terminal del aeropuerto de Cancún es de primer mundo. Es lo que yo quisiera para el aeropuerto capitalino, que, por desgracia, no sólo está saturado en sus puertas y pistas, sino se encuentra en condiciones deplorables. Con frecuencia pienso en los visitantes internacionales que llegan por primera vez a la Ciudad de México y se encuentran con esa ruina. Como mexicano, se me cae la cara de vergüenza de pensar que un extranjero tenga que utilizar el sanitario del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México porque se llevará ese recuerdo pestilente a su país. La idea de que no debemos tener un aeropuerto de calidad en el centro de la República porque es ‘ofensivo’ es una tontería demagógica. Quintana Roo ha alcanzado los niveles más altos de desarrollo gracias, en buena medida, al Aeropuerto Internacional de Cancún, que ha ganado distinciones por el buen servicio a sus usuarios. Por supuesto, un gran aeropuerto no lo resuelve todo, pero es un buen comienzo. Lástima que en esta zona de México quizá nunca veamos uno. Pero de que es necesario, lo es.


Que ya se impuso a la minoría

En Milenio, el periodista Joaquín López Dóriga, escribe que: “la cancelación del aeropuerto en Texcoco no es, ni por mucho, un tema agotado. Al contrario, es el principio de un gran tema cuyas secuelas iremos sintiendo en el correr de del próximo gobierno. Alguien me decía ayer: ¡Ya supéralo…! Hay que mirar al futuro y le respondí: Es justo hacia donde estoy viendo, hacia el futuro. Y es que más allá, y sin superar el impacto de la cancelación de esa obra –que según me dijo José Ángel Gurría, titular de la OCDE, costaría más cancelarla, 120 mil millones de pesos, que terminarla, 100 mil millones– está el mensaje de Andrés Manuel López Obrador que debimos ver con toda claridad: el poder ha vuelto a la Presidencia de la República y aún sin tomar posesión. El lunes lo repitió: la Presidencia volverá a estar al servicio del pueblo, no de una minoría, hasta hace poco rapaz, y que volverá a serlo en cuanto lo necesite. He escuchado atentamente, leído y releído como siempre, la transcripción de sus declaraciones del lunes, cuando en conferencia de prensa confirmó el fin del Nuevo Aeropuerto Internacional de México, y de ayer, cuando desde sus raíces, en un video denunció la campaña en su contra. Y eso que no se ha subido al templete, esta semana no ha encabezado ningún mitin en la plaza pública. Ha hablado donde no existe la exaltación de la feligresía que calienta a cualquiera. Con el anuncio de la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco y la aprobación del eje Santa Lucía-Benito Juárez-Toluca está confirmando lo que será su personal estilo de gobernar que solo puede sorprender a los bisoños: SERÁ el pueblo, no los mercados, lo que me encanta pero es inviable. Así, pues, ha comenzado el nuevo régimen, y de que se joda el pueblo a que se jodan los mercados, que se jodan los mercados, que luego éstos, como siempre, joderán al pueblo. Pero ya marcó su territorio.


Mensaje oculto de AMLO sobre Texcoco

En El Universal, su columna de trascendidos Bajo Reserva, asegura que: “nos dicen que más allá de lo que dijo el presidente electo Andrés Manuel López Obrador ayer en un video que subió a sus redes sociales acerca de su decisión de acabar con la obra del Nuevo Aeropuerto Internacional de México en Texcoco e iniciar la obra en Santa Lucía, hubo un hecho que llamó mucho la atención. En el escenario donde se grabó el video algunos libros puestos sobre una mesa ubicada al lado de don Andrés. Los libros tenían los siguientes títulos. ¿Quién manda aquí? y Regeneración. ¿Será que el presidente electo quiso mandar un mensaje a los empresarios que han criticado su decisión de cancelar el aeropuerto en Texcoco?”


Desaire de AMLO a Slim

En el diario Reforma, su columna de trascendidos Templo Mayor, asegura que: “¡es un ave!, ¡es un avión!, ¡es Carlos Slim al rescate! Cuentan que hace unos días llegó a la casona de Chihuahua una carta de puño y letra del dueño de Grupo Carso dirigida al Presidente electo. Quienes conocen la misiva cuentan que en ella, el ingeniero le planteaba a Andrés Manuel López Obrador -antes de la consulta sobre el Nuevo Aeropuerto Internacional de México- que él y un grupo de empresarios estaban listos para asumir el costo total de terminar el nuevo aeropuerto en Texcoco, con tal de que no lo cancelara. En pocas palabras, Slim le ofrecía al próximo mandatario que su gobierno contara con todos los beneficios de un aeropuerto necesario y moderno, sin tener que pagar un solo peso. La respuesta de López Obrador fue que le agradecía su atenta cartita y que le proponía una reunión… pero después de que se conocieran los resultados de la consulta. Y el resto es historia”.


Al filo de las reglas

En el Excélsior, su columna de trascendidos, Frentes Políticos, asegura que: “un tema crecerá en interés en la contienda por el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad de México, pues uno de los aspirantes, el magistrado Manuel Díaz Infante, nació el 16 de junio de 1949, es decir, tiene 69 años de edad. La nueva Constitución Política de la Ciudad de México —de la que formó parte— estipula como edad mandatoria de retiro para los magistrados los 70 años. Esto implica que tendría que retirarse en unos meses. Servidor público desde hace más de 45 años, magistrado en materia familiar, ex diputado constituyente, es de los hombres que más sabe de justicia en este país. Quien fuera presidente de la Comisión de Poder Judicial, Procuración de Justicia y Seguridad Ciudadana de la Asamblea Constituyente presentó su libro Testimonio hace unas semanas. Y aunque la Ley Orgánica que actualmente gobierna al Tribunal establece que la edad máxima para ser magistrado es de 75 años, la nueva Constitución la redujo a 70 años. Apto, lo es. ¿Lo dejarán?”.