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Foto del día: El presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, acompañado de los futuros secretarios de la Defensa Nacional, Cresencio Sandoval González y de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú, así como de especialistas de la Sedena y del Colegio de Ingenieros Civiles de México, visitó la Base Militar Aérea de Santa Lucía. Se comprometió a entregar el proyecto de Santa Lucía en tres años; detalló que con este proyecto habrá un ahorro de 100 mil millones de pesos y reiteró que “la construcción del aeropuerto en Santa Lucia resolverá el problema de saturación del actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) de la mejor manera posible”.

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Columna de Columnas

Ahora sí: legalización / De las interpretaciones del maquiavelismo

09/11/2018


Ahora sí: legalización

La todavía Senadora Olga Sánchez Cordero presentó ante el pleno del Senado la iniciativa para regular y despenalizar el consumo de cannabis, con el nombre de Ley General para la Regulación y Control de Cannabis, misma que establece las reglas y medidas que permitirán el consumo de la planta con fines recreativos, científicos y medicinales. Dicha legislación es un gran avance en una nueva perspectiva de combate al narcotráfico. En el Excélsior, la periodista Yuriria Sierra, escribe que: “ya está en el Senado. Al fin. Por la pacificación, aseguró Olga Sánchez Cordero, todavía senadora. Después de tanta evasión, finalmente se discutirá una iniciativa que hará legal lo que, queramos o no, se moverá indefinidamente, así sea en el mercado negro. Ya está en la agenda, escrita y en forma, la Ley General para la Regulación y Control de Cannabis, compuesta por 75 artículos. La propuesta está basada en el modelo recientemente aprobado en Canadá, que impulsa un esquema entre prohibición total y el libre mercado. ¿En qué consiste?, aquí se la cuento: Propone crear el Instituto Mexicano para la Regulación y Control de la Cannabis, que se encargaría de vigilar, reglamentar, aplicar medidas de seguridad y evaluar el sistema de regulación de la planta […] en su ejecución, la ley prohíbe el comercio, distribución, donación, regalo, venta y suministro de productos de cannabis a menores de edad. Para el uso personal, permite sembrar y preparar hasta 20 plantas de cannabis […] La ley, propuesta por Sánchez Cordero, detalla que para el uso científico se deberá contar con un protocolo de investigación autorizado, además deberá cumplir con los reglamentos que imponga el Instituto Mexicano para la Regulación y Control de la Cannabis […] Y tal vez uno de los puntos que resultará polémico en la discusión es que la iniciativa permite fumar cannabis en espacios públicos, aunque prohíbe mezclarla con otras sustancias que aumenten el nivel de adicción, como el alcohol y la nicotina. La propuesta incluye sanciones: tareas comunitarias de hasta 36 horas, de tipo económico, retiro de licencia de conducir y permisos expedidos por el Instituto Mexicano de Regulación y Control de la Cannabis, y arresto de hasta 36 horas. La lógica de la propuesta es una, ya lo avaló la Corte; cualquier adulto es responsable de sus decisiones y tiene libertad de tomarlas. Por otro lado, uno de los temas de seguridad como el narcotráfico, está en la prohibición, pues ello es lo que ha permitido hacer de las drogas uno de los negocios más prósperos. Golpear al crimen organizado desde una esquina distinta nos ofrecerá un margen de error menor al que hoy tenemos y que no ha ayudado a regresarnos la tranquilidad. Pero el consumo es un tema de salud que tampoco se resuelve con prohibición. Esta iniciativa presentada por quien será la próxima secretaria de Gobernación es un paso enorme, necesario y valiente. Y aunque falta su discusión y los foros que el Senado realizará sobre el tema, que hoy hablemos de esto como una muy cercana posibilidad sí nos habla de un país que enriquece el entendimiento de su propia realidad”.


Milagros en tiempos de la 4T

En Milenio, el periodista Carlos Puig, escribe que: “ayer, después de que Olga Sánchez Cordero presentara la iniciativa para legalizar y regular la mariguana en México, pidió la palabra el senador Gustavo Madero para adherirse a la iniciativa. Fue elogioso de la ex ministra, de Morena, de la iniciativa, muy elogioso. Era cierto, sí era el ex Presidente del Partido Acción Nacional. Busqué cuántas veces al panista o el Partido Acción Nacional cuando lo presidió presentó una iniciativa similar en los años en que tenían una bancada que importaba, o cuando eran gobierno, o cuando… Hace unos días vi las fotos del senador Germán Martínez feliz celebrando con integrantes de la comunidad LGTTBI la aprobación de una ley que permitirá a las parejas del mismo sexo tener los mismos derechos que el resto de parejas del país en relación a beneficios de seguridad social. Ex Presidente del Partido Acción Nacional y miembro destacado del gobierno de Felipe Calderón que impugnó ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación la ley aprobada en el entonces Distrito Federal. Busqué y busqué sus quejas frente a la posición del panismo de entonces. Fracasé una vez más. Unos días antes, el ex secretario de Gobernación quiso ganarle a Morena y anunció, a nombre del Partido Revolucionario Institucional, otra iniciativa para regular la mariguana lúdica. ¿Osorio Chong? ¿Qué no fue él el secretario de Gobernación en el gobierno que después de unos foros extraños, regularon a medias y con obstáculos casi imposibles de superar la medicinal? Quienes han leído esta columna más de dos veces saben que celebro esas decisiones y que no tengo demasiadas objeciones con cambiar de opinión, de negociar para llegar a acuerdos”.


De las interpretaciones del maquiavelismo

En El Universal, el columnista Óscar Mario Beteta, escribe que: “¿desde cuándo el renacimiento es un riesgo? Visto como el acontecimiento histórico que abarcó varios Siglos, fue la superación del oscurantismo. La muerte del Ancien Régime. El redimensionamiento y encumbramiento del Hombre por sobre todas las cosas […] Así, la declaración del ex Presidente Carlos Salinas, conocedor de Nicolás Maquiavelo, de que ‘…estamos en un momento maquiavélico porque la República está ante un gran riesgo, el de renacer o el de desaparecer’, es debatible históricamente, frágil políticamente y veladamente amenazadora. Y aunque Salinas de Gortari fue el padre de la Revolución Industrial Moderna en México con el NAFTA, y entre otras cosas provocó la despretrolización de la economía y el fortalecimiento y modernización de la planta productiva del país, sus señalamientos son dignos de análisis […] Esas afirmaciones podrían ser cuestionables por el sólo hecho de asegurar que renacer, refiriéndose al Estado, es un riesgo. Lo es también el augurio de desaparición. Lo último es, justamente, lo que la sociedad frenó en las elecciones presidenciales. Lo primero es lo que espera […] Las enfermedades que azotaron y aún lastiman al Estado, son terribles. Fue atacado por la peor de todas: la discordia, que lo dejó exhausto, casi exánime. Los gobernantes neoliberales, priístas y panistas, le suministraron ese tóxico durante treinta años. Maquiavelo sugirió la forma de prevenirlo. Pudieron haberlo evitado. Por eso. la República, después de esa etapa, podría y debería estar (¡y más nos vale!) en vías de renacimiento. Por eso el presidente electo lo ve como la Cuarta Transformación. Lo que algunos ven como un probable golpe de Estado, deberían de reflexionar sobre ese concepto tan extremo, las condiciones, la realidad, el poder por entronizarse, al personaje. Encasillar ‘el momento’ en el adjetivo maquiavélico, es imposible. El mal es obra de los hombres, no del tiempo. Independientemente del concepto ‘maquiavélico’, cuya interpretación es muy variada y subjetiva, la República no sólo no perecerá, sino que, vigorizada, deberá servir a sus más altos y nobles propósitos. Pero en ese contexto, es indispensable reconsiderar la acción legislativa de Morena que, en materia económica, apunta a generar un desastre, como la iniciativa ‘sorpresa’ de ayer, que provocó el derrumbe del mercado bursátil nacional”.


Corregir y atemperar a bancos

En La Jornada, el periodista Julio Hernández López, escribe que: “de poco habrá servido el enorme peso electoral del pasado primero de julio si no es capaz de sostener e impulsar medidas de justicia operativa, meramente correctivas, relativa y proporcionalmente menores, pero social y éticamente necesarias, como las propuestas ayer en el Congreso, bajo control de Morena, que de inmediato suscitaron el segundo estremecimiento de capitales, y de grupos capitalistas, del sexenio que aún no inicia (el primero se produjo con el tema del aeropuerto a construir en Texcoco). La Bolsa Mexicana de Valores se hundió, al igual que las acciones de las firmas bancarias, luego que el coordinador de la bancada del partido mayoritario en el Senado, virtual jefe político de esta cámara, Ricardo Monreal, anunciara la presentación de una iniciativa de reformas legales que prohibiría prácticas abusivas de ese sistema bancario. No se trata de medidas revolucionarias, socialistas o expropiatorias. Simplemente se busca que el mal funcionamiento de ese sistema bancario deje de ser cobrado […] Pero no es cuestión de nacionalismo simplista. La banca nacional también es dominada por grupos que históricamente se han servido de relaciones políticas para hacer negocios lesivos al interés popular […] Morena y López Obrador deben sostener las reformas anunciadas, a pesar de las presiones y las caídas. No sería positivo recurrir a malabarismos terapéuticos al estilo del Pacto de la Alcachofa (por el nombre del restaurante donde comieron con AMLO los representantes de los contratistas de Texcoco y llegaron a acuerdos satisfactorios para ambas partes). De poco habrá servido el extraordinario caudal de votos en favor de Morena si no es justamente para corregir y atemperar sistemas como el bancario”.


Prensa enemiga

En el Reforma, el analista y periodista Sergio Sarmiento, escribe acerca de la postura que varios de los Presidentes electos en América han tomado en contra de la prensa, a la que han descalificado a raíz de las críticas que hacen a su persona o sus políticas: “Donald Trump ha dicho que la prensa que lo cuestiona, aquella que según él miente para afectarlo, o sea, toda menos Fox News, es el ‘verdadero enemigo del pueblo’. Jair Bolsonaro, el ultraderechista presidente electo de Brasil, ha cuestionado a la prensa que dice que quiere perjudicarlo y ha señalado que Folha de São Paulo, el principal periódico del país, ‘se acabó’, porque le aplicará un boicot de publicidad gubernamental. Andrés Manuel López Obrador usa el término ‘prensa fifí’ porque afirma que los escritores y columnistas que lo critican tienen un pensamiento conservador y proceden de la prensa servil del régimen porfirista; ‘se los voy a seguir diciendo porque son herederos de este pensamiento y proceder’. Las diferencias entre la prensa y los gobernantes son no solo naturales sino sanas. Los medios de comunicación tienen la obligación de ofrecer una visión crítica de cualquier gobierno. Cuando se pierde esa distancia, la crítica se convierte en complicidad y la prensa pierde su razón de ser […] Los gobiernos en México han mantenido por un lado un discurso de respeto al derecho a la libertad de expresión, incluso con celebraciones en fechas conmemorativas, pero lo han acompañado de políticas destinadas a premiar a algunos medios que consideran favorables y a castigar a los que ven como críticos. Una nueva Ley de Comunicación Social promulgada este año obligaría a los medios a inscribirse en un padrón para recibir publicidad oficial, pero deja todavía, a ojo de muchos, una excesiva discrecionalidad en la forma en que se pueden usar los presupuestos de promoción del Estado. El presidente electo López Obrador ha anunciado que reducirá a la mitad los presupuestos de publicidad oficial, pero no ha señalado que piense hacer cambios a los criterios con los que se aplican estos recursos […] Muchos presidentes de Estados Unidos y de México se han sentido molestos con la cobertura de los medios o los comentarios de los editorialistas, pero muy rara vez han abandonado el discurso oficial de defensa del derecho a la libertad de prensa. Un caso notable fue el de José López Portillo quien dijo, como el Bolsonaro del Brasil de hoy,