Síntesis Nacional

Conoce la opinión del Periodista Fidel Ramírez Guerra, columna de columnas, portadas del día y notas políticas.


Foto del día: “Invité a comer a mi casa al presidente Enrique Peña Nieto. Me he reunido en otras ocasiones con él por razones de carácter institucional. Ahora, nos encontramos para definir el programa del 1 de diciembre y para agradecer sus atenciones” Andrés Manuel López Obrador, presidente electo de México.


Editorial Centenarios-Kiosco de la Historia

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Consultitis



Por Fidel Ramírez Guerra


La democracia es buena. Mejor, la democracia participativa. Mala, la democracia demagógica, la encuestitis: ¡México no se le puede pasar consultando todo!


A mi edad, tengo un problema. Estoy proyectando los últimos años de mi vida y, aunque nuestro patrimonio es escaso – familiar – tiene que tener un destino. Un testamento. Una herencia-venta.


En la empresa familiar, alguien decide: Yo. Aunque mucho se comenta, lo comentamos, junto con colaboradores. También en la construcción del complejo turístico, se comenta con los trabajadores.


El punto es que alguien tiene qué decidir. No todo se comenta. No todo se somete a votación. Se decide, se ordena y adelante. Quien toma la decisión corre el riesgo.


Someter a consulta muchas decisiones que deben de ser de Andrés Manuel López Obrador nos va llevar a la consultitis. Esto, exceso de encuestas.


Hoy los tiempos no alcanzan. Pese a las nuevas tecnologías, nuevas carreteras, los tiempos no alcanzan. Y no alcanzan porque todos andamos en nuestros trabajos, en nuestras empresas, despachos, ventas, trabajos específicos con el extra y al mil. Y todo porque el dinero no alcanza: sacrificamos tiempo para más dinero.


No podemos caer en un país de encuestitis. Necesitamos un país altamente productivo y este proceso de democracia demagógica implica un distractor y un exceso.


Vayamos perfeccionando nuestra democracia. Legislemos las consultas. Más participación ciudadana pero sin excesos. La clase política en sus reacciones con los medios, analistas, intelectuales, líderes, deben de acordar las agendas anuales de consultas: que sí y qué no.


Votos por una mayor participación ciudadana. Votos porque se genere en este país lo que llamo la cuarta vía: la participación social.

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Columna de Columnas

AMLO: defraudando a sus electores / Sin licitación / AMLO: cuenta regresiva

22/11/2018


AMLO: defraudando a sus electores

Las recientes declaraciones del Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, respecto a dfos de los principales temas que impulsaron su campaña para llegar a Los Pinos han generado entre quienes votaron por el una sensación de haber sido engañados, principalmente debido a que mientras en campaña el tabasqueño prometió que combatiría de frente la corrupción y sacaría al Ejército en las calles, ahora que resultó electo resulta que ofrecerá amnistía a los corruptos y continuará con una estrategia de seguridad que ha demostrado ser fallida en incontables ocasiones. En Milenio, el periodista, novelista e historiador Héctor Aguilar Camín, escribe que: “las dos grandes promesas de campaña, los dos asuntos fundamentales por los que el electorado diluyó a la partidocracia y entregó un alto voto de confianza a López Obrador en las elecciones de julio fueron la corrupción y la violencia […] las joyas de la corona de 53 por ciento para Andrés Manuel López Obrador: terminar la corrupción y contener la inseguridad, regresando al Ejército a sus cuarteles. Transcurridos solo cuatro meses de aquel momento electoral, el Presidente electo ha dado a los dos temas soluciones que suenan del todo contradictorias con sus promesas. Ha ofrecido borrón y cuenta nueva a las corrupciones del pasado, dejando en vigor solo aquellas que están ya desahogándose en procesos judiciales. Puede decirse cualquier cosa de esa oferta de perdón, salvo que no defrauda soberanamente las promesas hechas en campaña. Algo muy parecido a lo contrario de lo ofrecido están recibiendo los votantes de López Obrador respecto a sus promesas en materia de lucha contra la inseguridad, desmilitarización y pacificación del país. Hay muchos matices que revisar y entender cabalmente en las propuestas del programa de paz anunciado hace unos días, pero ninguno compensa su elección fundamental: entregar a un cuerpo militar bajo el mando de la Sedena las tareas de seguridad pública y de combate a la violencia en el país. Dice el Presidente electo que nunca ha cometido un fraude electoral. No quiero abusar del lenguaje, pero su adopción de soluciones contrarias a las que prometió como candidato, se parece bastante a una defraudación de las promesas que hizo a sus electores, y éstos le creyeron, en materia de corrupción y de inseguridad. Las contrapropuestas de marras no se han cumplido, solo se han anunciado. Supongo que los votantes de Andrés Manuel López Obrador se sentirán defraudados. Tendrán razón: los anuncios del Presidente electo defraudan a sus electores, son una forma de fraude poselectoral”.


Sin licitación

En el Reforma, el analista y periodista Sergio Sarmiento, habla sobre la supuesta oferta que el Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, hizo a los empresarios involucrados en la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México para supuestamente otorgarles obras sin licitaciones: “cuando estuvieron reunidos los principales contratistas del nuevo aeropuerto de Texcoco, quienes habían sido previamente convocados por Javier Jiménez Espriú, Andrés Manuel López Obrador les dijo, palabras más, palabras menos: el aeropuerto es importante, pero México es todavía más importante […] El objetivo era tranquilizarlos tras el anuncio de la cancelación del proyecto. López Obrador no justificó la decisión por los supuestos actos de corrupción que en campaña dijo se habían cometido en el proyecto. Explicó, más bien, que los contratistas no perderían dinero ya que el nuevo gobierno los compensaría. Habrá mucha obra pública, dijo, y la podrán llevar a cabo las empresas que están realizando los trabajos del aeropuerto. Cuando se le señaló que la Ley de Obras Públicas impide que los proyectos sean asignados de manera discrecional, López Obrador respondió: Sí, ya me han dicho eso… Pero tenemos mayoría en el Congreso. Ya veremos cómo lo arreglamos. Los contratistas reunidos agacharon la cabeza y aceptaron. Sus empresas dependen en mayor o menor medida de la obra pública […] Sería lamentable que el nuevo gobierno abandonara las licitaciones y regresara a la práctica de la asignación directa y discrecional. El costo para México sería muy elevado. López Obrador ha cuestionado, y con razón, la corrupción de los gobiernos anteriores, pero eliminar las licitaciones simplemente abriría las puertas a una nueva era de corrupción”.


AMLO: cuenta regresiva

En el Excélsior, la periodista Yuriria Sierra, escribe que: “nueve días. Es tiempo y es distancia. Para Andrés Manuel López Obrador han sido años, lustros en intentos. Sólo nueve días y le pondrán la banda presidencial. Llega abrazado de un triunfo electoral que pocos, muy pocos; pero de igual forma con la presión que, también pocos, muy pocos, han tenido encima. La expectativa es