Consejo Estatal de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de Guanajuato


A continuación presentamos las siguientes aportaciones que hablan sobre la conformación del Consejo Estatal de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de Guanajuato:



  • Periodismo y su defensa, por Felipe de Jesús Canchola González

  • “Tirios y troyanos” la constitución del Consejo de Protección de Periodistas en Guanajuato, por José Manuel Delgado Morales

  • Pedimos un honorable Consejo de Periodistas: Sandoval está impedido, por Pablo César Carrillo

  • Ataques a la libertad de expresión en Guanajuato, escrito por Arnoldo Cuellar


Periodismo y su defensa


Por Felipe de Jesús Canchola González


La verdadera profesión periodística se ha convertido en una actividad de alto riesgo, que coincide precisamente con el declive de los gobiernos de la República, y yo agregaría, de algunos estados. Gobiernos que no garantizan la vida, no pueden garantizar la libertad de expresión.


Las cifras de asesinatos en general se han disparado. Los periodistas no pedimos privilegios, solo el respeto a nuestra vida y la de los demás. Es muy sintomático que se nos asesine, porque esa es una manera de acallar a nuestra sociedad dual, es decir, una comunidad que se ha convertido en víctima y victimaria.


Las redes sociales tienen una función muy importante, que es mantenernos, no solo al día, sino al momento con la información. Cuando en ellas o en cualquier medio escrito, electrónico y/o cibernético se hace un periodismo serio, profesional y a cabalidad, llegan las agresiones, porque se da material para la reflexión y va mucho más lejos de la mera noticia.


El periodismo estable, el que todavía es muy sólido, el profesional, el que sí ofrece garantías, tiene mayor riesgo. El que se hace con profesionales que, mínimo, aún cuidan el respeto gramatical, las técnicas de la redacción, los géneros y los derechos fundamentales de las personas, merece ser defendido.


Ser periodista no es cosa del otro mundo. Pero serlo en la forma correcta, con moral social y profesional, con respeto al derecho de terceros y con auténtico sentido de su función social, no es una cosa menor.


A ese periodismo queremos defender, impulsar y fomentar como agrupación. Defender la libertad de expresión y la integridad personal de los profesionales que la ejercen; impulsar un periodismo profesional, sin desvíos; y fomentar los derechos fundamentales de la sociedad a la que nos debemos.


Por ello y por mucho más, el Consejo de Periodistas de Guanajuato, A. C., solicitó integrarse al Consejo Estatal y Comité Técnico de la Ley de Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas del Estado de Guanajuato. Los intereses escondidos en torno al tema, no abonan a la unificación gremial que debe fortalecernos.

  • Periodista.

  • Abogado con Maestría en Criminología.

  • Catedrático universitario.

  • Consejero ciudadano en el INE.

  • Presidente del Consejo de Periodistas de Guanajuato, A. C.

____________________________________________________________________________________________________________________________________________



“Tirios y troyanos” la constitución del Consejo de Protección de Periodistas en Guanajuato


Por: José Manuel Delgado Morales *


La conformación del Consejo Estatal de Protección a Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas de Guanajuato merece una definición razonada y razonable.


Aunque no será una entelequia de equilibrios, sí amerita que vayamos reforzados en las voluntades ante la fuerza que implica el Estado como noción de monopolio de fuerza. Es ahí donde el gremio periodístico (y los colectivos de DDHH) debe ir más allá de voluntades externas de los intereses, que nos son propios.


El diferendo entre pares no sólo es sano, sino necesario en la vida democrática de México, sin embargo hay intereses que deben sumar, más allá de la confrontación en posiciones irreductibles de pretendidas reverencias o irreverencias.


Por supuesto que quienes aspiren deben contar con reconocido prestigio profesional y personal, pero no ese perfil arrogado, sino nacido del reconocimiento social, público y entre pares.


Liarse Tirios y Troyanos es lo que menos abona a la conformación de un consejo que engrandezca la vigencia de un Estado respetuoso de la seguridad jurídica de periodistas y personas defensoras de DDHH consagrada en el artículo 1º. de la Constitución General de la República.


Más aún, las propuestas además deberían ser validadas, no por la Secretaria de Gobierno vía sub Secretaría de Vinculación y Desarrollo Político, instancia que revisa las solicitudes, sino por el Congreso del Estado, que se antoja menos dirigido a favorecer a contentillo por intereses creados o por lo menos se da en condiciones de mayor debate.


Esa medida de validación legislativa abonaría a la corriente cada vez más fuerte de democratizar las instituciones y no dejar una determinación de esta envergadura a la decisión de la propia autoridad que debe tener un contrapeso natural y auténtico.


Esperemos que el Consejo quede conformado por representantes del sector de medios de comunicación y de defensa de los Derechos Humanos, comprometidos con esta tarea, para que hoy, por hoy, se apegue la autoridad, de manera indubitada al Derecho Internacional de los Derechos Humanos.