Laika, la perrita callejera que viajó al espacio

El 3 de noviembre de 1957, hace sesenta y dos años, la Unión Soviética envió a la perra Laika al espacio a bordo de un satélite convirtiéndose así en el primer ser vivo en salir de la tierra. Por desgracia, los eventos no salieron según lo planeado y el animal solo pudo sobrevivir unas horas.


Laika era una perra callejera que fue encontrada vagando por las calles de Moscú. Los científicos soviéticos optaron por utilizar perros callejeros de Moscú ya que se asumía que estos animales ya habían aprendido a soportar las condiciones extremas de frío y de hambre. Laika era perfecta para ocupar la nave Sputnik 2, pues era de carácter dócil, pequeña, pesaba apenas 7 kilos y tuvo una buena respuesta a los entrenamientos.


El Sputnik 2


Fue la segunda nave espacial puesta en órbita alrededor de la Tierra, a las 02.30 UTC del 3 de noviembre de 1957. Era una cápsula cónica de 4 metros de alto con una base de 2 metros de diámetro. Contenía varios compartimentos destinados a alojar transmisores de radio, un sistema de telemetría, una unidad programable, un sistema de control de regeneración y temperatura en cabina e instrumental científico.


La cabina presurizada del Sputnik 2 le permitía estar acostada o en pie y estaba acolchada. Un sistema regenerador de aire le proveía de oxígeno; la comida y el agua se encontraban en forma de gelatina.


Su muerte


Después de la novena rotación, y a falta de protección suficiente contra la radiación solar, los expertos pronosticaron que Laika viviría 10 días, pero por el exceso de calor y deshidratación, el can murió a cabo de unas horas. El satélite con el cuerpo de Laika dio 2.370 vueltas en órbita y ardió al entrar en la atmósfera el 14 de abril de 1958.


Después de ella, 27 animales más fallecieron en circunstancias similares.


Los primeros animales en ir al espacio y regresar vivos fueron un par de perros llamados Belka y Strelka, que volaron en un cohete el 19 de agosto de 1960 y regresaron un día después. El éxito de su misión animó a las autoridades soviéticas a llevar adelante el primer viaje espacial de Yuri Gagarin en abril de 1961.


La información que llegó al público


El gobierno soviético ocultó información sobre la muerte de Laika. Durante una semana, los periódicos locales publicaron boletines informativos sobre la salud de la perrita que, en realidad, ya estaba muerta. La información divulgada daba pie a que la población pensara que Laika podría regresar.


Los medios internacionales admiraban el logro soviético y manifestaban su preocupación por el astronauta de cuatro patas.


Pero cuando la agencia de noticias soviética informó de que Laika fue sacrificada en órbita "por motivos de humanidad", los aplausos se transformaron en protestas de los defensores de animales.


Centenares de cartas fueron enviadas a Moscú y a las Naciones Unidas denunciando la "crueldad" del programa espacial.


En la actualidad, luego de 62 años de su muerte, Laika es recordada en todo el mundo como un ejemplo de lo que no tiene que volver a hacerse con un ser vivo, bajo ningún pretexto, ni por razones políticas o de la ciencia. Laika pasó a la historia como una mártir y un símbolo de los derechos de los animales.


Fuentes: Nanduti,TeleCinco, BBC, La Silla Rota

Entradas destacadas

1/2
  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon