34 años de la muerte de Juan Rulfo



Un día como hoy, pero de 1986, falleció el gran autor mexicano Juan Rulfo, considerado el máximo exponente mexicano del realismo mágico, género desde el que plasmó el paisaje del México rural, brindando no sólo una descripción sino una imagen.


Autor de obras invaluables como El llano en llamas y Pedro Páramo y cuya genialidad ha trascendido fronteras. Motivo de orgullo para la literatura nacional.


A más de cien años de su nacimiento y 30 de su muerte, el escritor mexicano sigue vigente. Esto puede deberse a que en su narrativa se halla la voz del pueblo, parafraseando al propio poeta Hugo Gutiérrez Vega, quien le dio el calificativo de “intemporal”.



Su biografía



Hijo de María Vizcaíno Arias y Juan Nepomuceno Pérez Rulfo, nació el 16 de mayo de 1918 en la casa familiar de Apulco, Jalisco, aunque fue registrado en la ciudad de Sayula, ubicada en la misma entidad.


La infancia de Rulfo estuvo marcada por dos tragedias. Cuando apenas tenía seis años perdió a su padre; cuatro años después falleció su madre, por lo que fue trasladado desde la población de San Gabriel, donde vivía, a un internado de Guadalajara, capital del estado.


Cuando salió del internado, Rulfo se trasladó a la Ciudad de México, donde asistió como oyente a los cursos de historia del arte en la Facultad de Filosofía y Letras, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), lo que acrecentó su interés por la cultura autóctona mexicana.


Tras no conseguir ingresar a la carrera de Derecho ni a la de Filosofía y Letras, Rulfo trabajó en la oficina de inmigración de la Secretaría de Gobernación y escribió en diversas publicaciones, entre ellas la revista América.


Tiempo después trabajó como fotógrafo, sobre esta faceta se recuerda que en 1960 tuvo una pequeña exposición en Guadalajara con cerca de 30 fotografías, aunque su gran momento fue 20 años después, cuando el Palacio de Bellas Artes acogió una de sus muestras.



Su vida como escritor


A principios de los años 50 renunció, pues obtuvo la primera de dos becas consecutivas que le otorgó el Centro Mexicano de Escritores, de las cuales derivaron sus más grandes obras, El llano en llamas (1953) y Pedro Páramo (1955).


El propio escritor reconocía que “Pedro Páramo” pasó de una novela mexicana al ser universal, pues los problemas humanos son iguales en todas partes. No son temas nuevos el amor, la muerte, la injusticia, el sufrimiento, que están sugeridos en Pedro Páramo, señaló.


En esos años, el escritor fue atraído por el cine, y fungió como guionista en películas como Paloma herida y El gallo de oro, esta última es una cinta escrita por Carlos Fuentes (1928-2012), Roberto Gavaldón (1909-1986) y Gabriel García Márquez (1927-2014).


La publicación de sus dos obras maestras hicieron que su prestigio incrementara de una forma vertiginosa y que se convirtiera en el escritor más reconocido de México, hecho que hizo que escritores como Mario Benedetti (1920-2009), José María Arguedas (1911-1969), Carlos Fuentes y Jorge Luis Borges (1899-1986), entre otros, fueran fervientes admiradores suyo.


A lo largo de su carrera, el destacado escritor recibió numerosos galardones, entre los que se encuentran: el Premio Nacional de las Letras 1970, el Xavier Villaurrutia 1956 y el Príncipe de Asturias 1983.


Las dos últimas décadas de su vida, Juan Rulfo las dedicó a su trabajo en el Instituto Nacional Indigenista de México, donde se encargó de la edición de una de las colecciones más importantes de antropología contemporánea y antigua de México. Falleció el 7 de enero de 1986.


Fuentes: Infobae, Contra Réplica, El Siglo de Torreón

Entradas destacadas

1/5
  • Black Facebook Icon
  • Black Twitter Icon