Se cumplen 75 años de la liberación de Auschwitz

En menos de cuatro años, la Alemania nazi asesinó sistemáticamente a al menos 1,1 millones de personas en Auschwitz. Casi un millón eran judíos.


El 27 de enero de 1945, las tropas soviéticas ingresaron al campo de concentración de Auschwitz. No era el primer campo en ser liberado. Hacía unos meses que los soviéticos, también por el Frente Oriental, se habían topado con Majdanek. El apuro de los nazis impidió que pudieran destruir las evidencias de la masacre inimaginable.


Auschwitz se convirtió en el símbolo del horror. Al oír su nombre se lo asocia inmediatamente con lo peor del Siglo XX. Por eso su liberación se convirtió en una fecha clave, sin importar si fue el primero.


Auschwitz era un vasto complejo de campos que se fue ampliando con el correr de los meses. Auschwitz I fue el sector inicial y concentró las tareas administrativas; Auschwitz II- Birkenau fue campo de concentración y de exterminio; Auschwitz III- Monowitz fue un brutal campo de trabajo esclavo.


Además, hubo alrededor de 40 establecimientos satélites. A menos de 50 kilómetros de Cracovia, varios miles de hectáreas situadas en territorio polaco ocupado por la Alemania Nazi convertidas en el mejor y el más terrible exponente de la determinación de Adolf Hitler de aplicar la Solución Final. En Auschwitz fueron asesinadas más de un millón de personas, la mayoría de ellos judíos.


Funcionó por al menos 5 años, desde su inauguración el 20 de mayo de 1940.



Auschwitz fue una eficiente máquina de trabajo y aniquilación


El sistema concentracionario estaba bajo el mando de Heinrich Himmler y las SS. Desde un inició, Auschwitz fue manejado, con brazo despótico, por Rudolf Höss, alguien que había estado ya en otros campos de concentración. Esa experiencia lo llevó a intentar convertir a Auschwitz en una eficiente máquina de trabajo esclavo y de aniquilación.


De Dachau exportó la idea de los Kapos, de prisioneros que estuvieran a cargo de las barracas y de los pelotones de esclavos, que bajaran las órdenes dadas por los soldados alemanes y se convirtieran en una primera línea para sojuzgar. La otra idea que copió Höss fue el cartel de ingreso en el pórtico de entrada: Arbeit Macht Frei. El trabajo los hará libres.


En la estación se procedía a la selección: los aptos para el trabajo y los que no. Estos últimos irían, engañados, directamente a la cámara de gas. Había una tercera categoría: los que ni siquiera llegaban a bajar del vagón, los que habían muerto hacinados, de frío y de inanición en el trayecto.


Luego el despojo de sus pertenencias (las deportaciones y los campos fueron además un enorme sistema de saqueo), el número tatuado (ya ni el nombre les quedaba), el paso por la peluquería para raparse, los uniformes raídos.


Testimonios


Primo Levi, uno de los sobrevivientes más famosos, estaba en un hospital de campaña con fiebre escarlatina cuando llegaron los libertadores.


Aquellos hombres lanzaron "miradas sorprendentemente avergonzadas a los cuerpos amontonados, a los refugios destrozados y a los pocos que quedábamos vivos", escribió más tarde.


"No nos saludaron ni sonrieron; parecían angustiados no solo por compasión sino por... el sentimiento de culpa de que tal crimen hubiera existido".


"Vimos gente demacrada, torturada y empobrecida", dijo el soldado Ivan Martynushkin sobre la liberación del campo de exterminio. "Podríamos decir por sus ojos que estaban felices de ser salvados de aquel infierno".



Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto


El cada 27 de enero, se conmemora la liberación en 1945 por las tropas soviéticas del campo de concentración y exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau; la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó oficialmente que en esta fecha se conmemoré el Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto.


“Hace 75 años, las divisiones 100ª y 322ª del "Primer Frente Ucraniano" del ejército soviético llegaron al campo de concentración y exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau, cuyo propio nombre simboliza la barbarie de los centros de asesinato y los campos de concentración. (…) En nombre de una ideología racista y antisemita, se consideró que una serie de personas de todas las edades no eran dignas existir, por lo que fueron asesinadas sistemáticamente a escala continental. En este día de conmemoración, la UNESCO desea rendir homenaje a esas víctimas sin sepultura que el olvido condenaría por segunda vez. (…) Por lo tanto, nos corresponde a nosotros luchar contra los discursos, dondequiera que se expresen, que tratan de negar la existencia del Holocausto, que relativizan su magnitud o que intentan absolver a los asesinos y a sus cómplices de sus crímenes. (…) La función de la UNESCO consiste precisamente en hacer todo lo posible para armar mejor las mentes, reforzar las defensas intelectuales de todos, en una palabra, educar –porque la gente no nace antisemita, la gente no nace racista, sino que se convierte en ello,” Audrey Azoulay, Directora General de la UNESCO.


¿Qué fue el Holocausto?


Cuando los nazis llegaron al poder en 1933, comenzaron a despojar a los judíos de todas sus propiedades, libertades y derechos recogidos por la ley.


Tras la invasión alemana de Polonia en 1939, los nazis comenzaron a deportar judíos desde Alemania y Austria hasta Polonia, donde crearon guetos para separarlos del resto de la población.


En 1941, durante la invasión alemana de la Unión Soviética, los nazis comenzaron en serio con su campaña de exterminio.


Los nazis se referían a su invasión como una guerra racial entre Alemania y el pueblo judío, así como con la población eslava y los gitanos.


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Grupos de soldados alemanes llamados Einsatzgruppen (grupos de operaciones, en alemán) se lanzaron a masacrar a civiles a través de tierras recién conquistadas en Europa del Este.


A finales de 1941 habían matado a 500.000 personas, y en 1945 habían asesinado a unos dos millones de los que 1,3 millones eran judíos.



Usaban gases para asesinarlos


Los comandantes nazis estaban experimentando con formas de matar en masa. Temían que dispararle a la gente fuera demasiado estresante para sus soldados, por lo que pensaron en métodos más eficientes de asesinato.


En Polonia ya se habían utilizado en 1939 furgonetas de gas para matar a personas con discapacidad mental. Se expulsaban gases venenosos en un compartimento sellado para asfixiar a quienes estaban dentro.


Para el invierno de 1941, los nazis habían construido las primeras cámaras de gas en Auschwitz, donde los guardas usaban Zyklon B para asesinar a los prisioneros.


Los líderes nazis se reunieron en enero de 1942 para coordinar la matanza industrial.


En la Conferencia de Wansee acordaron lo que llamaron una "solución final a la cuestión judía": matar a toda la población judía europea, 11 millones de personas, mediante el exterminio y el trabajo forzado.



Otros campos de concentración


Los más conocidos son aquellos cuya historia es más trágica, el Tercer Reich montó una amplísima red de campos de concentración y exterminio en los que todos aquellos que eran considerados “enemigos de Alemania”, eran encerrados en condiciones infrahumanas y obligados a participar en trabajos forzados, como sujetos de experimentos o directamente asesinados. Según el United States Holocaust Memorial Museum, en el territorio ocupado por los nazis y sus aliados europeos hubo más de 15.000 campos.


Arbeitsdorf, Alemania


Situado a unos 48 kilómetros de Brunswick (Alemania), este campo de concentración inició su actividad en 1940 y cerró en 1942. En él murieron unas 600 personas y es conocido porque el ingeniero automovilístico Ferdinand Porsche utilizó a los prisioneros de este campo como mano de obra.


Auschwitz-Birkenau, Polonia


Auschwitz-Birkenau era uno de los seis lugares que entraban en la categoría de ‘campo de exterminio masivo’ y fue, en sus cinco años de funcionamiento, el más letal. En sus hornos y cámaras de gas murieron cerca de 1.1 millones de personas y, de hecho, su liberación por el Ejército soviético marca el Día Internacional de las Víctimas del Holocausto.


Belzec, Polonia


Belzec fue el segundo campo de exterminio activo. El campo se construye en 1941 y comienzan a emplearse las cámaras de gas en marzo de 1942. Hasta diciembre de ese mimso año, cuando cerró el campo, murieron en Belzec más de 400.000 personas. Como curiosidad, uno de los primeros indicios que llegaron a los Aliados de lo que se estaba haciendo en los campos llegó de Belzec, donde la resistencia polaca dio la voz de alarma.


Bergen-Belsen, Alemania


Abierto en 1940 como campo de prisioneros para franceses y belgas y soviéticos a partir de 1941, Bergen-Belsen pasó a ser un campo de concentración dirigido por las SS en 1943. Fue el primer campo de concentración liberado por los Aliados de la Segunda Guerra Mundial.


Buchenwald, Alemania


Siendo uno de los campos de concentración más grandes, Buchenwald estuvo activo desde 1937 hasta 1945. Los prisioneros fueron obligados a trabajar en la industria armamentística que allí se desarrollaba.


Chelmno, Polonia


Próximo a la ciudad de Lodz, en Polonia, Chelmno carga con la losa de haber sido el primer campo de exterminio nazi y el primero en el que se utilizó gas venenoso para acabar con la vida de los prisioneros. Sus primeras víctimas fueron los judíos del gueto de Lodz.


Dora-Mittelbau, Alemania


Este campo de concentración se abrió en 1943 para albergar a los trabajadores forzados del subcampo Buchenwald. Las SS pretendían nutrir de mano de obra la fábrica subterránea que había en la montaña Kohnstein, la más grande de la Segunda Guerra Mundial y encargada de la producción de misiles V2 y de motores de avión de la firma Mittelwerk.


Klooga, Estonia


Se crea en 1943 como subcampo de Vaivara y acabó por convertirse en el tercer campo de trabajo más grande de Estonia. Sus prisioneros se dedicaron principalmente a la fábrica de ladrillos y en aserraderos.


Natzweiler-Struthof, Francia


Establecido en la Alsacia anexionada por los alemanes en 1940, Natzweiler-Struthof fue el único gran campo de concentración en territorio francés y el primero en ser liberado por las fuerzas aliadas. Se estima que, durante sus años de funcionamiento, se deportó a 52.000 personas allí, muchas de las cuales morirían en una marcha forzosa hacia Dachau después de que los oficiales de las SS decidieran evacuar el campo.

Fuentes: @AuschwitzMuseum, Infobae, Unesco, Muy Interesante, BBC.

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