6 de enero: Día del Enfermero y la Enfermera



La rama de la enfermería surgió a mediados de los años sesenta del siglo pasado en Estados Unidos y Canadá.


Desde el año de 1931, cada 6 de enero se celebra en México a las enfermeras y enfermeros, gracias a que el Dr. José Castro Villagrana, director del Hospital Juárez de México, estableciera que este día se les reconociera.


Los profesionales de la enfermería son un pilar fundamental dentro del Sistema de Salud. Su compromiso y dedicación se ven reflejados diariamente en la atención y cuidados que brindan a los pacientes, sin distinción de sexo y edad.


Cofia, lámpara y uniforme blanco, son distintivos de uno de los gremios más importantes del área de la salud, esa profesión que “representa la mano que prolonga el arte y el espíritu que humaniza la ciencia”.


Dentro de su indumentaria, los elementos distintivos de la enfermería encierran diversos significados, con reminiscencias a elementos ritualistas y religiosos.


De acuerdo con algunos autores “la lámpara es un símbolo que muestra la luz que se requiere en todos los actos de cuidado, símbolo de la caridad y el conocimiento, iluminación que brinda el saber”. Por su parte, “la cofia representa con sus picos ocho valores: espíritu de servicio, vivir sin malicia, humildad, justicia, combatir el pecado, misericordia, sinceridad y ser capaz de sufrir”, mientras que “el uniforme blanco es el símbolo del autocuidado, de limpieza, pureza y apoyo frente al otro”.


Historia de la Enfermería en México


Este noble trabajo puede rastrearse a lo largo de diferentes épocas hasta el México precolombino. Entre los aztecas, explican las Dras. Patricia Cuevas y Dulce M. Guillén en el artículo “Breve Historia de la Enfermería en México”, los heridos en combate eran atendidos en el tuihuacan (hospital) por enfermeros varones; de forma paralela, las mujeres también practicaban la enfermería, especialmente como parteras. Ambos eran identificados por la palabra ticitl, “el hombre o mujer que se dedicaba a la atención de enfermos”.


Durante la época de la Colonia, las diversas órdenes religiosas prestaban cuidados a las personas enfermas. Algunas de las tareas que las enfermeras realizaban eran curaciones en hospitales y cárceles y ganaban 50 pesos al año. Para ejercer estos cuidados, no necesitaban ninguna licencia.


A finales del siglo XIX, las enfermeras tenían una paga de 8 pesos con 25 centavos al mes y cubrían largas jornadas de trabajo: durante el día, de las 7 a las 20 horas, mientras que en la noche, de las 20 a las 7 horas. El 9 de febrero de 1907, fue inaugurada la Escuela de Enfermería.


Durante la Revolución Mexicana, las enfermeras participaron activamente en la asistencia de los heridos en plena batalla. Un ejemplo de ello fue “Refugio Estévez Reyes (la Madre Cuca), quien en cumplimiento de su deber recibió un balazo en el cuello del lado izquierdo. Toleró el proyectil durante toda su vida en la región carotidea, a nivel de la cuarta vértebra cervical”.


Su principal labor era abatir la mortalidad infantil


Ya dentro de la historia moderna del país, la enfermería tuvo un importante papel no solo en el cuidado de las personas enfermas y heridas, sino también como difusoras de conocimientos para prevenir padecimientos y proteger la salud de la ciudadanía. La Escuela de Salubridad de México, fundada en 1922 y origen de la hoy Escuela de Salud Pública de México (ESPM) del Instituto Nacional de Salud Pública, dio paso a la profesionalización desde la perspectiva de la salud pública con la impartición del primer curso de “enfermera visitadora” en 1925 con 31 estudiantes.


Estas al igual que las subsiguientes generaciones fueron capacitadas para abatir la mortalidad infantil principalmente, así como para participar en las campañas de salud enfocadas en abatir las enfermedades infecciosas, además para difundir medidas de higiene que no siempre eran bien recibidas por la gente, pues en ocasiones las brigadas sanitaras eran objeto de agresiones.


Conforme avanzaba el siglo XX, el perfil del personal de enfermería fue adaptando para dar respuesta a la atención en las zonas rurales, el aumento de las enfermedades no transmisibles, así como reforzar los servicios de salud en términos de operación y administración, además de la formación de nuevos recursos humanos con nuevos conocimientos, para un mejor desempeño de sus tareas, según describe María de Lourdes Alemán en el artículo “La formación de enfermeras en la Escuela de Salud Pública de México, 1922-2009”. Esto último ha llevado a una profesionalización más robusta.


El 2020 el año Internacional del Personal de Enfermería y de Partería


En el año 2020, se cumplieron doscientos años del nacimiento de una de las fundadoras de la enfermería moderna, Florence Nightingale; el Consejo de la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó a la Asamblea de la Salud que designará al 2020 como el Año Internacional del Personal de Enfermería y de Partería.


La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la enfermería abarca la atención autónoma y en colaboración, dispensada a personas de todas las edades, familias, grupos y comunidades, enfermos o no, y en todas circunstancias. Comprende la promoción de la salud, la prevención de enfermedades y la atención otorgada a enfermos, discapacitados y personas en situación terminal.


Según la OMS, para lograr la cobertura sanitaria universal para 2030, el mundo necesita que el personal de enfermería y partería aumente en nueve millones.



Fuentes:

  • Gobierno de México

  • CEVECE Cerca de ti, Revista del Centro Estatal de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades, Año 10, No. 1, enero – marzo 2020, editada por el Centro Estatal de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades. EDOMEX.

  • Infobae

  • Milenio