Aniversario luctuoso de Lucio Cabañas




El 2 de diciembre de 1974 murió el maestro rural Lucio Cabañas Barrientos en un enfrentamiento con el Ejército Mexicano en El Otatal, Guerrero (al sureste de Iguala).


Hijo de Rafaela Barrientos y Cesáreo Cabañas Iturio, Lucio nació el 12 de diciembre de 1936 (otras fuentes señalan que nació un 15 de diciembre); estudió la primaria en El Cayaco, municipio de Coyuca de Benítez. Después hizo la secundaria y el bachillerato en la escuela Normal Rural de Ayotzinapa.


Fue el segundo hijo de un matrimonio de campesinos pobres. Su abuelo paterno Pablo Cabañas luchó en las filas revolucionarias como zapatista. Su padre, Cesáreo Cabañas, fue asesinado a manos de un pistolero a sueldo, bajo las órdenes de un cacique, por defender la tierra que pertenecía legalmente a su pueblo, dejando en la orfandad a Lucio cuando éste tenía 12 años.


Lucio y su hermano Pablo eran alquilados como peones por dos pesos con cincuenta centavos o cinco pesos diarios, trabajando de 10 a 12 horas sembrando maíz, criando animales, cortando leña y cargando costales.


Lucio fue estudiante de la Normal Rural de Ayotzinapa y también dirigente de la Federación de Estudiantes y Campesinos Socialistas de México (FECSM), creada en 1935, durante el gobierno de Lázaro Cárdenas. Genaro Vázquez Rojas, otro guerrillero siete años mayor que Lucio, fue también estudiante de la misma normal rural.


A la edad de 23 años fue electo secretario general de Comité Estudiantil Ricardo Flores Magón de la Normal de Ayotzinapa. Al surgir el movimiento estudiantil universitario que luchaba por la autonomía de la Universidad de Guerrero, que antes era Colegio del Estado), Lucio consultó a la base estudiantil si había condición para apoyar a los universitarios.


La asamblea de ese día determinó que sí. Que Ayotzinapa se incorporaría a la protesta, esa que a la postre derrocó a Raúl Caballero Aburto de la gubernatura.


Lucio Cabañas empezó impartiendo clases como profesor de educación primaria en un ejido en Mezcaltepec; un pueblo cercano a una zona de bosques, Lucio se unió al descontento de los ejidatarios contra las compañías madereras que habían incumplido con los contratos firmados con los campesinos. Para evitar que las compañías siguieran talando, bloquearon con troncos de árboles el paso hacia Mezcaltepec y lograron expulsar a los madereros de esa zona.


Las empresas madereras lo denunciaron ante la Secretaría de Educación Pública en Chilpancingo; fue entonces que los mandos educativos ordenaron su remoción a la escuela Modesto Alarcón, ubicada en la cabecera Atoyac.


La guerrilla de Cabañas


El 18 de mayo de 1967 hubo un mitin en la escuela de Atoyac de Álvarez en contra de la directora. En ese mitin policías judiciales dispararon contra los ahí reunidos, matando a varios e hiriendo a muchos más. De ahí Lucio Cabañas logró escapar y se fue a la sierra, donde fundó el Partido de los Pobres (PDLP) y la Brigada Campesina de Ajusticiamiento (BCA), su brazo armado contra los enemigos del pueblo. La brigada era el grupo guerrillero y el PDLP una organización amplia de índole política (no electoral). Se habló entonces de una revolución de los pobres. Se dijo que cuando Cabañas se fue a la sierra declaró: Compañeros: esto es una prueba más de que por las buenas nunca habrá justicia para los pobres; por eso siempre habíamos dicho que nos alistáramos para tomar las armas en cualquier momento, y ese momento ya llegó; aquí empieza la revolución, vamos a agarrar las armas para vengar a los compañeros caídos y acabar con la clase explotadora. El ideario era el pobrismo, no el socialismo propiamente dicho, del que sí hablaba Genaro Vázquez Rojas.


“Para los habitantes de la sierra guerrerense –escribió alguna vez Carlos Montemayor– nada significaban los conceptos más comunes del marxismo-leninismo, ni las lecciones de Mao, Stalin, Ho Chi Minh o el Che Guevara. En la mente de este pueblo maravilloso, heredero por generaciones de costumbres y enseñanzas rebeldes, únicamente había lugar para comprender las diferencias entre clase rica y clase pobre, las injusticias que se derivaban de semejante división social y el papel redentor que había asumido Lucio Cabañas.”


En 1973 la BCA y el PDLP sí mencionaron el socialismo, la revolución socialista y la destrucción del sistema capitalista. “Pero se sabe –señaló Lucio Rangel Hernández en su tesis doctoral– que [este nuevo ideario] fue redactado por Carmelo Cortés Castro, en ausencia de Lucio Cabañas, quien durante algunos meses dejó el campamento de la BCA para atenderse de problemas de salud y realizar una gira política clandestina por varias partes del país. A su retorno –se dijo–, se confrontó con su lugarteniente y los enviados de la Liga Comunista 23 de Septiembre que intentaban una alianza con él y su grupo, terminando con la expulsión de estos últimos y con la suspensión temporal de Carmelo, el cual decidió por su cuenta separarse y crear las Fuerzas Armadas Revolucionarias [FAR]”.


La guerrilla de Cabañas fue de las más importantes de finales de los años 60 y principios de la década siguiente y, a diferencia de otras surgidas después del movimiento estudiantil de 1968, fue rural y no urbana, como la de Genaro Vázquez también en Guerrero (muerto en 1972) y la del Grupo Popular Guerrillero en Chihuahua, comandada por Arturo Gámiz y Pablo Gómez Ramírez (muertos el 23 de septiembre de 1965).



Muerte de Lucio Cabañas


El 2 de diciembre de 1974, se dio el último enfrentamiento con tropas militares de las “Fuerzas de Tarea”, iniciándose un tiroteo en la selva cafetalera El Otatal. A una distancia de 30 metros, Lucio y sus hombres descubrieron entre la maleza a la tropa y comenzó el tiroteo. El enfrentamiento duró por lo menos media hora.


Existen dos versiones sobre la muerte de Lucio Cabañas. Una de ellas cuenta que fue ultimado por las balas de los militares, y la otra, que él mismo se disparó para no ser capturado con vida.


Esta versión proviene de una carta de un soldado que estuvo en ese último enfrentamiento, en la que cuenta lo que presenció.


“Lucio Cabañas únicamente estaba herido y gritó: ‘Hasta que se les hizo, pero les aseguro que no les voy a dar el gusto de que me maten ustedes’, y él mismo se mató, pero el capitán [Pedro Bravo Torres] que iba conmigo le dio el tiro de gracia”.


Lo ocurrido con el cuerpo de Lucio Cabañas no fue esclarecido sino hasta mucho tiempo después. Recientes investigaciones arrojan que fue inhumado, de manera secreta, el 3 de diciembre de 1974 en el panteón de Atoyac por militares de la 27a Zona Militar. Veintiocho años después, sus restos fueron exhumados, se les hizo la prueba del ADN verificándose y determinándose que era Lucio Cabañas. Posteriormente, se le dio una nueva sepultura en Atoyac con todo y honores.


La muerte de Lucio Cabañas Barrientos significó también la muerte del Partido de los Pobres y de su brazo armado, la Brigada Campesina de Ajusticiamiento.



Fuente: Universidad Autónoma Metropolitana. Unidad Cuajimalpa. Contra Línea, Pie de Página, Desinformémonos.

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