Don Mariano Abasolo



Mariano Abasolo nació en la Villa de Dolores (hoy Dolores Hidalgo) el 29 de marzo de 1783. Terminados sus primeros estudios se dedicó a la carrera de las armas, en la que por su fortuna consiguió pronto alcanzar el grado de Capitán del Regimiento de la Reina; estuvo en el Cantón de Jalapa, donde trabó tan estrecha amistad con Allende, que no se interrumpió nunca y arrastró al joven Abasolo hasta la revolución.


Contrajo matrimonio con Doña María Manuela Taboada, quien era oriunda de Chamacuero (hoy Comonfort), que también era dueña de un rico patrimonio heredado de su padre. Abasolo era propietario de las productivas haciendas de Rincón, Espejo y San José de las Palmas, además de las que constituían el dote de su esposa.


Conspiró con Allende desde que éste empezó a pensar en la Independencia; sin embargo, no tomó parte en los sucesos de la madrugada del 16 de septiembre de 1810, y la luz de este día lo sorprendió descansando tranquilamente en su casa, cuando el pueblo estaba pronunciado. A pesar de las súplicas de Doña Manuela, se unió a los sublevados y dio orden al sargento Martínez de que entregase a Hidalgo las armas del Regimiento.


En Celaya fue hecho Coronel, y con tal carácter se hizo acompañar de Ignacio Camargo, cuando fue a intimar al Intendente Riaño en Guanajuato (el 28 de septiembre de 1810) la rendición de la plaza. Participó a la batalla del Monte de las Cruces; después de la dispersión de Aculco acompañó a Allende a Guanajuato y Guadalajara. Entre tanto, su casa en Dolores, fue saqueada por las tropas de Flon, Conde de la Cadena, y su esposa se vio obligada a huir.


Fue aprehendido en Acatita de Baján, Coahuila, junto con los demás insurgentes, el 21 de marzo de 1811. Durante su proceso Abasolo no dudó en acusar a sus compañeros, siendo su causa la que sirvió de guía para todas las demás. No fue fusilado, pero si enviado prisionero de por vida al castillo de Santa Catalina, en Cádiz, España. En los cuatro años que aún vivió Abasolo, ni un sólo día se desmintió la abnegación de su esposa, y cuando aquel falleció, en 1816, regresó a México, estableciéndose en Dolores, donde se dedicó a la educación de su hijo, Don Rafael Abasolo.


Fuente: Galería de Héroes y Heroínas de la Independencia. Instituto Estatal de la Cultura de Guanajuato.




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