Efeméride



Hace un año el abogado Marcelino Trejo renunció a la planilla de Ricardo Sheffield en la candidatura para la alcaldía de León por el partido Morena. A partir de ese momento se dio un mayor enfriamiento en sus relaciones personales y políticas.


Hay entre ellos un denominador común: el empresario leonés Salvador Oñate Ascencio, hoy solamente con el 10 por ciento de las acciones del Banco del Bajío y muy interesado en mantener su nombre en alto. Su deseo es que a sus hijos y a sus nietos no se les llegue a cuestionar la inmensa fortuna que acumuló en tres décadas. Es decir, que fue mal habida. No a manera de tiburón mayor que en el camino se fue comiendo pescaditos. Y de esto hay muchas historias.


Trejo insiste en ser protagónico en el quehacer público – político. Él mismo lo ha señalado y amigos suyos lo comentan: la tragedia ocurrida con su señora madre y hermana es una herida que no sana. De ahí su activismo moderado por una mayor seguridad. Poco se conoce de él en esa etapa de su vida, pero trabajar para pagarse sus estudios es mérito al esfuerzo y eso en ocasiones es la madre de la sensibilidad social.

Sheffield es una figura controvertida. Su fuerte es el escenario público. Y al público ha encantado y se ha enfrentado desde niño como conductor de programas infantiles de la mano de su padre. Ingresa a la política por el PAN y por méritos propios y de grupo logra diversas posiciones. Sostengo que no es un mal hombre, mala persona, pero los momentos políticos coyunturales y una pésima influencia de su equipo lo hacen reaccionar a botepronto, en ocasiones no pensado y tras decisiones precipitadas enfrenta duras consecuencias. Y así va unas tras otra, hasta que llega el estigma de que el conflicto público es su elemento. Varias encuestas propias en twitter revelan que no es grato, especialmente en León, donde fue alcalde por el PAN.


Me da la impresión de que Jorge Marcelino tiene un perfil similar al del extinto Javier Usabiaga Arroyo: nobleza por delante pero corderitos en política (donde priva la deslealtad, las guerras sucias y el canibalismo) pero al final su imagen social – de MT y de JU – tienen un consenso de gente valiosa.

Oñate no duerme. Atrás, muy atrás, quedó su trabajo con los Nieto, de Celaya, de quienes aprendió y al final dejó. Atrás, su trabajo de vendedor de todo. Dio el gran salto empresarial en el gobierno de Vicente Fox por los negocios de Gas LP y de gasolina. Hoy posee más de 200 empresas y desde el inicio del gobierno de Andrés Manuel López Obrador tiene un gran temor: senadores de Morena del norte del país están con su competencia y llegaron al punto de una demanda penal contra él y sus compañías. En este destrabe tuvo que intervenir Ricardo Monreal con acuerdos de por medio de no invadir territorios.


(Alfonso Romo tenía bien fichado a Salvador Oñate: en una gira como candidato electo por León su equipo – de AMLO - alquiló un salón para el evento en el Hotsson y al enterarse la cúpula del equipo de transición cancelaron y se fueron a otro hotel – el mensaje fue nada de nada con Oñate, a quien consideran como ‘huachicolero’ de cuello blanco - )


A RS se le puede acusar de todo, menos de que es tarugo. En esta ocasión está demostrando su habilidad al ENFRENTAR al secretario de Gobernación, Adán Augusto López, quien impulsa al guanajuatense Miguel Ángel Chico Herrera para el jurídico de la Profeco. MACH, hoy, del equipo político contrario al de Sheffield al interior de Morena en Guanajuato. La inclusión de Chico a Profeco es para cortarle la cabeza a RS y dejarlo fuera de 24. Al menos por Morena.


Este momento político lo compara con lo ocurrido en el año 2012 cuando en una noche Juan Ignacio Torres Landa (+) le ganó la partida al José Ángel Córdova Villalobos. Lo explico: JACV amarró con quien fuera más adelante el secretario de Gobernación de Enrique Peña Nieto, Miguel Ángel Osorio Chong, la candidatura por el PRI a la gubernatura de Guanajuato, una vez que Miguel Márquez (PAN) y el aparato del ex gobernador Juan Manuel Oliva le ganaron la interna. Todo estaba listo esa noche para que con Joaquín López Dóriga, en Televisa, transmitiera la noticia de que Córdova sería el candidato oficial del PRI.


(La información se filtró y se generaron acciones rápidas. Por ejemplo, esa tarde, camino a las oficinas del CEN del PRI en Insurgentes Sur, José Ángel recibió una llamada de Felipe Calderón Hinojosa, quien le rogaba que desistiera, pero el doctor siguió su camino. Juani se concentró también en la CDMX y esperó a Peña de una gira por el interior. Juan Ignacio convenció a EPN de que la opción era él y al día siguiente el propio Juani publicó en twitter que él acordaba con el número uno y no con el dos. Así parece Sheffield decir: yo acuerdo con AMLO y lo demás es lo de menos. A estas alturas parece que se le está dificultando a Adán incluir a Chico en la sub procuraduría jurídica de la Profeco)


El Bubu – Rubén Aguilar – ideólogo de RS, ha comentado que el presidente tiene en Ricardo al sensor de Guanajuato. Esta entidad que le llama poderosamente la atención a AMLO: Guanajuato la cuna del conservadurismo. Del neoliberalismo. Donde me hicieron fraude y por eso me la ganaron a la mala en el 2006. AMLO ve en Sheffield el sensor sobre todo por su pasado panista. Es decir, quién mejor que Sheffield pueda leer Guanajuato.


Está claro que Andrés utiliza a Sheffield para sus fines públicos y políticos. El uso es mutuo. El director de Profeco juega el papel de alivio social en temas de gasolina, producto básicos y de servicios. Es el Hugo Gatell de la carestía. Como Fox le reconocía a Usabiaga que madrugaba, López le reconoce a Sheffield que madruga. En realidad la estima y la relación histórica es con el guanajuatense Ernesto Prieto Ortega, actual funcionario del gobierno federal y leal a toda prueba. Prieto padre puede perdonar todo, menos que se metan con sus hijos y en este caso Sheffield trae pleito casado con su hijo Ernesto Prieto Gallardo. Y es precisamente Prieto el grande quien ha pactado con el actual secretario de Gobernación el golpe de estado a Sheffield, amén de que existen investigaciones avanzadas de casos de extorsión a gaseros y a gasolineros. El propio Manuel Clouthier, hermano de Tatiana, la titular de Economía, jefa de Ricardo lo hizo público en twitter hace unos meses.


El presidente López Obrador debe de tomar una decisión: continuar ignorando la acción de Adán e ignorando al mismo tiempo las denuncias contra funcionarios 'profecos' donde finalmente Sheffield es el responsable o dar manotazo y suspenderlo del cargo de procurador mientras concluyen las investigaciones oficiales. No es sencillo el análisis para AMLO ni la decisión, no obstante de que él es un animal político: ¿Cómo va a enjuiciar a un personaje que durante más de 120 mañaneras ha sido la cara de que se trabaja contra abusos de precios en gas y gasolina y de que todo está bien?


De que AMLO le ha tomado cariño a RS le ha tomado, pero en la memoria histórica nada que se le compare con la inmensa lealtad que le tienen Ernesto Prieto Ortega y el empresario leonés Ricardo García Oseguera, uno más que trae pleito casado con Sheffield. Pero como las decisiones políticas son de coyunturas, López Obrador no la tiene sencilla. El punto es que si las investigaciones apuntan a ser demostrables y a contundentes pruebas de extorsión que involucran al titular de la Profeco. De esta manera: ¿Cómo va a actuar Andrés Manuel? ¿Cómo es posible que le dio cámaras y micrófonos en las mañaneras a un funcionario que permitió actos sobrados de corrupción y fue parte de esto?


Las investigaciones de la Secretaría de Gobernación y de la Función Pública están avanzadas y conducen a Guanajuato: al empresario Salvador Oñate, fundador del Banco del Bajío y de Sony Gas y de cadenas de gasolineras. Este emporio ha sido privilegiado por funcionarios de la Profeco. Oñate le apostó a Sheffield para salvar sus empresas en la lógica de tener aliados adentro. Pero si cae RS, Oñate estará a punto del infarto, porque de que tiene enemigos que quieren sus plazas, los hay. Curiosamente, del otro lado de la mesa, estos días, está Marcelino Trejo, su abogado de más de 30 años y quien conoce sus empresas y fortuna al revés y al derecho. Incluso, Oñate, con cuentas por pagar con MT, una relación dañada por Sheffield.


(El abogado leonés junto con su hermano Francisco Trejo han brincado del barrio y de la cultura del esfuerzo a la abogacía del empresariado leonés, nacional e internacional. Ahora y rumbo al 24 Marcelino tiene múltiples escenarios para candidaturas y sus relaciones están con Marcelo Ebrard, con Ricardo Monreal y con los naranjas Dante Delgado, Enrique Alfaro y Samuel García. Así, su momento actual y, hace un año, dejó a Sheffield porque se sintió traicionado a la vista pública. En tanto Oñate sigue muy al pendiente de la decisión que está por tomarse: el destino de Sheffield, confiando en que Sheffield es Sheffield)

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