Historia de la Biblioteca Armando Olivares Carrillo de la UG



La Biblioteca Armando Olivares Carrillo se fundó el 17 de septiembre de 1962 en el espacio en el que históricamente se encontraba la sala del hospital del antiguo convento de los frailes betlemitas, en el centro de la ciudad de Guanajuato, muy cercano a donde ahora se encuentra el Mercado Hidalgo.


En ese año, la Universidad de Guanajuato, creada apenas en 1945 sobre la base de un colegio de religiosos jesuitas, se expandió, dejando de ocupar solamente el Edificio Central para establecerse en otros inmuebles como éste en el cual, además de la Biblioteca Olivares -como suele llamársele de manera casual-, se situó a la Escuela de Ingeniería, y posteriormente a las Escuelas de Arquitectura y de Diseño Gráfico. A este complejo educativo se le conoce actualmente como Unidad Belén.


El origen de la biblioteca, sin embargo, se remonta a la fundación misma del Hospicio de la Santísima Trinidad en 1732, momento en el cual los religiosos jesuitas que llegaron a Guanajuato para ofrecer educación a sus habitantes traían con ellos algunos de los primeros libros de la institución, de los cuales todavía se conservan ciertos ejemplares. Se tiene noticia de que hacia 1767 esta biblioteca contaba con 6,395 libros y se les identificaba con una anotación manuscrita que decía “Es del Colegio de la Compañía de Jesús en Guanajuato”.


El 20 de enero de 1831, derivado de la reapertura del ahora Colegio de la Purísima Concepción, en 1828, el acervo bibliográfico de la institución se vería acrecentado por los libros de la biblioteca pública municipal, misma que operaba desde diciembre de 1825. Este hecho generó que la biblioteca del Colegio abriera sus puertas al público en general, pues hasta entonces, los volúmenes con los que se contaba eran de uso exclusivo de sus profesores y estudiantes.


La Biblioteca Pública y Estudiantil, como era conocida, ocupó primeramente la planta baja del edificio del Colegio, fue ampliada en 1938, y trasladada en 1945 a la antigua capilla de indios mexicanos -espacio que se integró al Colegio en 1827-, se le dio el nombre de “Marcelino Mangas” en 1957, y finalmente se trasladó al antiguo hospital de Belén en 1962, como ya se ha consignado al inicio de este texto.


Ahí fue renombrada en honor al Lic. Armando Olivares Carrillo, hombre talentoso y comprometido, principal impulsor de la transformación del colegio en universidad, primer rector de la misma e incansable promotor de su crecimiento. La inauguración de la biblioteca en la Unidad Belén se realizó durante su tercer rectorado, y aunque él se oponía a la propuesta de renombrar el lugar en su honor, la moción se hizo inevitable al ocurrir su fallecimiento el 13 de octubre de 1962, ni siquiera un mes después de la inauguración en comento.


Actualmente esta biblioteca se encuentra especializada en el estudio y la preservación de los fondos históricos que resguarda, mismos que van dando cuenta de la historia intelectual de la Universidad de Guanajuato desde sus orígenes, a través de un rico acervo que abarca 30 mil 406 títulos y aproximadamente 60 mil volúmenes, distribuidos en cinco colecciones principales: General, José María Luis Mora, Alfredo Dugés, Manuel Cervantes, y Fondo Conventual.


Con información de la UG.

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