Juan Francisco Azcárate y Lezama



Personaje es considerado un “protomártir” de la Independencia.


Nació el 11 de julio de 1767, en la ciudad de México. Hizo sus estudios en el seminario de San Ildefonso y en el colegio de Santa María de Todos los Santos. En 1790 se recibió como abogado en la Real Audiencia. Debido a su gran desempeño en la abogacía, se le nombró conciliario de la Universidad de México; fue miembro de la academia de jurisprudencia, de la que fue vicepresidente.


Formó parte del ayuntamiento de la capital, primero como regidor y después como síndico. En 1808, cuando se enteró de la invasión napoleónica a España, del motín de Aranjuez y de la renuncia de los reyes al trono español, Azcárate fue el encargado de hacer una representación al virrey en nombre del ayuntamiento, en la que expuso la nulidad de los actos del nuevo gobierno, por lo que no se debía reconocer a ningún gobierno peninsular; manifestó la lealtad a Fernando VII, prisionero de los franceses, y alegó que la soberanía residía en el pueblo, en la sociedad entera. Por lo tanto, propuso que el virrey se mantuviera al frente del gobierno. En suma, la independencia de México en los hechos.


Es arrestado


El 16 de septiembre de 1808, Azcárate, Primo de Verdad y Talamantes fueron aprehendidos, en medio de una represión cuyo lema fue: “Encierro, entierro o destierro”. La suerte de estos tres presos políticos fue, en principio, la misma: la cárcel, pero sólo uno de ellos sobreviviría para ver consumada la independencia. Se trata de Azcárate y Lezama. Primero fue encerrado en la prisión del Arzobispado, donde el Santo Oficio había llevado adelante sus “juicios”, pero poco después se le trasladó al convento de Betlemitas, donde después de procesarlo se le halló culpable, sentenciándolo a permanecer en prisión.


Cuando el movimiento de Hidalgo inició, aún se encontraba ahí, pero al no parecerle el método de la insurgencia escribió en su contra. Por ello se le liberó en 1811. Por diez años se mantuvo ajeno a la dinámica de la guerra, hasta que Agustín de Iturbide lo invitó a integrarse a la Junta Suprema provisional Gubernativa en 1821, participando en la firma del Acta de Independencia del Imperio mexicano.


Precursor de las relaciones internacionales en México, señalaba que el establecimiento de buenas relaciones, vigorizaba el desarrollo del país.


Azcárate y Lezama murió el 31 de enero de 1831 en México, dejando varios hijos, entre ellos dos que con el tiempo llegaron a ser personas notables: Miguel María, gobernador del Distrito de México, y Juliana, esposa del general Manuel Gómez Pedraza.


Fuentes: Sedena, CNDH, Real Academia de la Historia.


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