Matilde Landeta



Guionista y directora nacida en el Centro Histórico de la Ciudad de México, el 20 de septiembre de 1913. Su pasión por el cine surgió a los catorce años, tras un viaje a E.U.A. en donde tuvo la oportunidad de ver Old San Francisco (1927), de Alan Corsland.


Fue en 1932 cuando inició su carrera como scriptgirl, puesto en el que fue recurrente participando en más de 70 películas. Para 1945 comenzó a asistir en dirección a Julio Bracho, a Emilio “El Indio” Fernández y a Agustín Delgado.


Luego fue ayudante de dirección. Después de que sus proyectos fuesen rechazados una y otra vez y no consiguiese financiación para sus películas, fundó su propia compañía poniendo su casa como aval. Debutó como directora con Lola Casanova (1948), con la hipoteca de su casa creó la productora TACMA S.A. de C.V. Sus películas se centraban primordialmente en representar protagonistas femeninas fuertes y realistas en un mundo patriarcal.


Otros trabajos que ella misma financió fueron: La negra Angustias (1949), basada en la novela de Francisco Rojas González y Trotacalles (1951).


En 1957, el argumento de la película El camino de la vida (1956) — original de Matilde —, dirigida por Alfonso Corona Blake, ganó el premio Ariel. Pese a los múltiples intentos de boicot en su contra, Matilde Landeta consiguió abrirse paso en el intrincado mundo de la cinematografía nacional y logró consolidarse como directora.


Pionera en el cine latinoamericano hecho por mujeres


Escribió y dirigió más de 100 guiones para documentales en Estados Unidos; impartió clases de cine en el Instituto Cinematográfico, además de Historia del cine en la Academia Andrés Soler. Con el fin de promover el cine mexicano fundó la Sala Tlalpan, en esa misma demarcación.


En 1988 recibió un diploma por ser “una de las pioneras del cine latinoamericano hecho por mujeres” en el VIII Festival de Nuevo Cine Latinoamericano, en La Habana, Cuba, además del homenaje por parte del Sindicato de Productores de la Producción Cinematográfica (STPC) por sus 56 años en la industria y sus 40 años como guionista y directora; y el reconocimiento a su trayectoria por parte del Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), en 1992.


En 1991 dirigió Nocturno a Rosario, filme que marcaría el final de su carrera como directora, después de más de 30 años sin dirigir; aun con los reconocimientos que recibió a lo largo de dos décadas, para producir esta película tuvo que vender sus anteriores películas y recibir apoyo del IMCINE.


Murió el 26 de enero de 1999, en la Ciudad de México.


Fuentes: Filmoteca de la UNAM, Portal de la Educación, Enrique Martínez-Salanova Sánchez.

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