Miércoles de Ceniza



El miércoles de ceniza es una celebración que marca el inicio de la Cuaresma, tiempo en el que se cuentan 40 días para el inicio de la Semana Santa, periodo en que se evoca la pasión, muerte y resurrección de Jesús.


Es una celebración contenida en el Misal Romano, que consiste en imponer durante la Misa una marca de ceniza en forma de cruz en la frente de los fieles.


¿Qué significa el Miércoles de Ceniza?


En el Miércoles de Ceniza, los cristianos reciben ceniza en su cabeza como señal de arrepentimiento y compromiso de reconciliación, de cara a la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús.


La ceniza es el signo más conocido de la Cuaresma y tiene seis significados:


· Reconocer que se es pecador y se ha ofendido a Dios y al prójimo.

· Manifestar ante la comunidad un sincero arrepentimiento.

· Pedir a la Iglesia que haga oración por la conversión.

· Manifestar públicamente el compromiso al cambio.

· Compromiso a hacer penitencia por los pecados cometidos.

· Estar dispuesto a recibir el Sacramento de la Reconciliación


Origen del Miércoles de Ceniza


La palabra ceniza proviene del latín "cinis", que significa o representa el producto de la combustión de un elemento material por el fuego. Simbólicamente representa la muerte, la humildad y penitencia.


En la antigüedad los judíos solían cubrirse de ceniza cuando hacían algún sacrificio. Sin embargo, durante los primeros tiempos en que se constituyó la Iglesia, las personas asistían el Jueves Santo a recibir el sacramento con una cruz de ceniza y con un "hábito penitencial", lo cual plasmaba la intención de la conversión.


En el año 384 d. C., la Cuaresma adquirió un sentido penitencial para todos los cristianos y desde el Siglo XI, la Iglesia de Roma solía poner las cenizas al iniciar los 40 días de penitencia y conversión.


El símbolo está centrado en el inicio de un tiempo de conversión y de preparación a la celebración del misterio central del cristianismo: la Muerte y Resurrección de Jesús, en la Semana Santa.


Al principio era una actividad única de los creyentes que iban a realizar el llamado “sacramento de la reconciliación” o “sacramento de la confesión”. Esta práctica constaba de cubrir el cuerpo de las personas de ceniza para que después vistieran un atuendo llamado “ropa de penitencia”. Se trataba de un vestido sencillo que simbolizaba su compromiso. No obstante, para el año 384 d.C. se convirtió en una práctica general para todos los cristianos que así lo quisiesen.


Hoy en día sólo es necesario que las autoridades católicas coloquen una cruz de ceniza en la frente de las personas mientras repiten frases como: “polvo eres y en polvo te convertirás” o “conviértete y cree en el evangelio”. La misma fuente detalla que la ceniza con la que se realiza el ritual cristiano “se obtiene de la quema de las palmas del último Domingo de Ramos, acto que también guarda un gran simbolismo para los creyentes”.


Una de las obligaciones de los participantes es que durante el Miércoles de Ceniza, al igual que todos los viernes previos al Domingo de Resurrección, se tiene que practicar la abstinencia (desde los 14 años) y el ayuno (desde los 18 y hasta los 53).


Otra de las tareas de esta costumbre consiste en no consumir ningún alimento con carne y, debido al ayuno, sólo se debe realizar una comida en todo el día. El objetivo es fortalecer la fe de la persona y demostrar su devoción al hacer este tipo de sacrificios, los cuales son una muestra de arrepentimiento y de las intenciones por acercarse a Dios.


También se trata de un tiempo especial para reflexionar acerca de la fragilidad de la vida y por lo tanto, de la cercanía de la muerte. De esta forma se incita a los creyentes a entender la importancia y la necesidad de comportarse de buena manera para poder entrar al cielo y “vivir eternamente en paz y alegría”.


Es importante mencionar que la Cuaresma dura 40 días porque es un número muy simbólico y representativo en la biblia, ya que, según la creencia, Dios envió un diluvio que tuvo la misma duración, de igual forma fue el tiempo que el pueblo de Israel estuvo en Egipto (40 años) y que Jesús se fue al desierto (40 días).


Finalmente, el Miércoles de Ceniza nació para marcar el inicio de un período en el que se medita acerca de la vida, la muerte, el bien, el mal, la fe, la humildad y el agradecimiento.


Con información de: infobae, Política Expansión y diainternacionalde.com

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