Muere la fotógrafa Lourdes Grobet





La fotógrafa Lourdes Grobet, quien se dedicó a fotografiar el teatro campesino e indígena durante cuatro décadas y mostró el México profundo en sus imágenes de lucha libre, falleció este viernes 15 de julio del 2022, a los 81 años, informaron sus hijos Alejandra, Xavier, Ximena y Juan Cristóbal a través de sus redes sociales.


Cabe mencionar que el sábado 9 de julio de este año, 2022, la Secretaría de Cultura del Gobierno de México y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura le rindieron un homenaje por su trayectoria y legado al arte fotográfico de México con una exposición y la presentación del libro Laboratorio de Teatro Campesino e Indígena. Medio siglo de historia, también se le entregó la Medalla Bellas Artes en el Complejo Cultural Los Pinos.


Semblanza:


Lourdes Grobet había nacido el 25 de julio de 1940 en la Ciudad de México, estudió Artes Plásticas Universidad Iberoamericana, México y Diseño gráfico y fotografía en la Cardiff College of Art y en el Derby College for Higher Education, Inglaterra. Ha recibido 13 becas y premios, entre los que destacan el premio en el concurso Emancipación e Identidad de América Latina 1492-1992, Quito Ecuador, 1992; el premio Juan Pablos Editores, México, 1988; el premio Libro Propositivo, México. 1984 y el Premio Bienal de Bellas Artes, México, 1982. Ha expuesto en distintas galerías alrededor del mundo, entre las que destacan la Galería Silverstein de Nueva York, el Centro Cultural Tijuana y el Centro Alvarez Bravo en Oaxaca, México, Casa de América y Galería Xanon, Madrid España, Festival Internacional de Pyngao, China, Museo Quia Branty Francia, además de múltiples galerías en Alemania, Países Bajos e Inglaterra.


Su versatilidad la ha llevado a realizar trabajos para teatro, cine y video, presentando su obra en la Universidad de Alicante España (Grobet Witch Project), en la 36 New York Expo. Film y Video en Nueva York y en el 13 Festival Internacional de Arte electrónico de Sao Paulo Brasil. 3 videoinstalaciones y un documental sobre el Estrecho de Bering presentados en México y Francia. Huelga destacar sus trabajos sobre la Lucha Libre realizados para la Televisión Francesa y para la BBC de Londres.


Grobet ha impartido clases en varias universidades y colegios de México, Estados Unidos e Inglaterra, entre los que destacan la UAM Atzcapotzalco (México), San Jose Center for Latino Arts, San José, California, la Stanford University California, la Yale University Art Gallery, el Columbia College, Chicago, el Derby College for Higher Education, Nottingham y el Polytechnic y Wolverhampton College of Art, en Inglaterra.


Ha publicado los libros:


· Se escoge el tiempo (Los Talleres, México, 1983)

· Luciérnagas (ENAP, México, 1984)

· Bodas de Sangre (Gobierno del Estado de Tabasco, México, 1987)

· Lourdes Grobet (Turner Ediciones, España, 2004)

· Espectacular de Lucha Libre (Trilce Ediciones, México, 2005)

· Retratos de Familia, Editorial RM (2009).


Parte de su colección se encuentra resguardada por la Colección Helmut Gershaim Universidad Austin Texas, el Museo de Fotografía de San Francisco, California, la Fundación Cultural Televisa y el Instituto de Cultura de Veracruz.


Fotografía y la lucha libre


Por su formación académica y por el sentido crítico de la época, los orígenes de la obra de Grobet están íntimamente relacionados con la pintura contemporánea. Fue alumna de los artistas Mathias Goeritz, Gilberto Aceves Navarro y Katy Horna, entre otros, a quienes considera son su principal influencia, junto con el legendario luchador El Santo, el Enmascarado de Plata.


Gran parte de la obra fotográfica de Lourdes Grobet esta signada por la transgresión, el humor y la provocación, la artista es enemiga de exquisiteces, en medio de las paradojas siempre procura la posición de combate: mirar la mirada de los que no son escuchados, en su obra no busca hacer imágenes adecuadas al discurso de moda. "Yo no necesito entender por qué hago fotos. Siempre he tenido claro por qué hago un proyecto."


¿Cómo comenzó a fotografía a luchadores?


En una entrevista con Siempre, en el año 2018, señala que:


Desde niña, mi padre fue campeón nacional de ciclismo y tenía un gimnasio en casa, quería que me llevaran a las luchas porque en ese momento se empezaban a mostrar en televisión en el 55. En mi casa de inmediato hubo tele, pero nunca me quisieron llevar porque era niña, era mujer y se me quedó ahí el gusanito. Ya cuando fui grande y con mi cámara he podido resolver todos mis problemas psicológicos, necesidades físicas, ideas, de todo y pues se me ocurrió un día ir a sacar fotos a la Arena Coliseo. Me metí y causé un problema porque nunca habían visto a una mujer sacar fotos de lucha libre, hubo una revuelta un poco rara, al final me dieron chance. Cuando ingresé a ese ambiente descubrí un México que no conocía, un México profundo. Juré nunca hacer foto folclórica de inditos y demás, pero allí es donde encontré al indio urbano y descubrí al verdadero mexicano urbano.


Era maravilloso porque no había güeros, yo era la única y el público era la gente de los barrios, de los pueblos, incluso se le llamaba el deporte de los pobres. Era un ambiente maravilloso, increíble, amable, respetuoso. En ese entonces estaba joven y muy guapa y me decían “güera que buena estás” pero no pasó de ahí. Se me fueron abriendo puertas, luego me interesó el público que era muy especial. Me metí con las mujeres que también aprendí muchísimo de ellas: no pueden mantenerse de la pura lucha, los bailes de coronación de las reinas, vi cómo la lucha tenía su propia coreografía. Hice comparaciones de cuerpos bailando y cuerpos en el ring. Acabe visitando sus casas para comer con ellos, porque la gente conoce su vida en el cuadrilátero, pero nadie conoce su vida interna. A los que les hice retratos que no quisieron en su casa, buscaba sets adecuados para fotografiarlos, pero lo que quería era llegar al fondo del ambiente de la lucha, fueron 30 años de mi vida ahí.


Fuentes: Festival Internacional de la Imagen, La Jornada, El Universal, Siempre

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