Olga Costa



Olga Kostakowsky nació en Leipzig, Alemania. Su infancia floreció entre el horror de la guerra y los movimientos revolucionarios.


Sus padres eran rusos y se mudaron por cuestiones políticas a Alemania. Durante su periodo en Berlín la Bauhaus ya estaba establecida, por lo que el movimiento cultural en Berlín era muy importante y ella tenía una gran idea de lo que sucedía a través de su padre, que era músico e hizo muchos escritos relacionados con la cuestión cultural.


En 1925 arribó a México con sus padres y en 1933 comenzó estudios de arte en la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la UNAM, teniendo como mentores a Carlos Mérida y Emilio Amero.


Dejó a un lado su herencia musical porque su pasión por México, dijo, desató su amor por la pintura. Estudió con Carlos Mérida, conoció a María Izquierdo, a Frida Kahlo, a Diego Rivera, a José Chávez Morado, su eterno cómplice y amante compañero, y con ellos fue pieza fundamental del arte moderno del siglo XX.


En 1989, el Festival Internacional Cervantino le rindió un homenaje a Olga Costa con una muestra retrospectiva y la gran felicidad que le causó esa exposición y compartir su trabajo con el público.


La obra de Olga Costa, como se le conoce en el medio artístico, concibe al mexicano como fruto de una tierra diversa en colores, texturas y paisajes. Su obra se aleja del entorno político que tiñó aquella época, para enraizarse en la belleza de lo cotidiano y el acontecer humano, valiéndose del color como vehículo emotivo.


En su temática pondera la figura femenina sobre la masculina, perviven las flores, entornos rurales y naturales, siempre conservando su tan característica paleta de colores.


Una vez casados, Olga y José se trasladaron a la ciudad de Xalapa, Veracruz en 1936, debido a que a Chávez Morado se le comisionó la realización de un mural en forma colectiva con los pintores Feliciano Peña y Francisco Gutiérrez, en la Escuela Normal de Xalapa. Olga comenzó a pintar con mayor constancia y realizó en ese entonces las primeras obras de su carrera artística ya de manera profesional.


Para 1940, Olga y José vivieron una temporada en La Rinconada, San Miguel de Allende, ya que Chávez Morado fue contratado como profesor de arte en una escuela para extranjeros. Su contrató duró solamente un año, así que para 1941 volvieron a la Ciudad de México para instalarse en el barrio de Coyoacán. Formaron parte del colectivo fundador de la Galería Espiral, de la que Olga Costa fue nombrada directora.


Exposiciones


Para 1942, ya con varias obras en su haber, Olga Costa participó en la muestra colectiva 13 Mexican Art Today organizara por el Arts Club of Chicago. Un año después, se publicó el catálogo The Latin American Collection of The Museum of Modern Art de Nueva York, en el que aparece una pieza de Olga, titulada Niño. El 29 de diciembre de ése mismo año se inauguró el Salón de la Pintura 1943, en la Galería de Arte y Decoración dirigida por Eduardo Méndez y su esposa, Costa fue invitada a participar con la obra La niña del gato.


En enero de 1945, presentó su primera exposición individual en la Galería de Arte Mexicano, con buena aceptación de la crítica y con numerosas reseñas en diversos periódicos y revistas. A finales de abril, recibió una invitación del Instituto de Intercambio Cultural Mexicano-Ruso, para realizar la donación de un cuadro para la creación de la Sala México en el Museo de Arte Occidental Moderno de Moscú. También en ese año expuso de nueva cuenta en la Galería de Arte y Decoración, en el Salón de Pintura 1945, en compañía de Angelina Beloff, Luis Arenal, José Chávez Morado, Fernando Castro Pacheco, Francisco Goitia, Gabriel Fernández Ledesma, Francisco Gutiérrez, Alfredo Serrano, Manuel Rodríguez Lozano, entre otros.


En el mes de junio de 1948, Costa participó en la exhibición Contemporary Mexican Painters en The Fine Art Galleries de la Ciudad de Toronto, Canadá. La exposición fue organizada en colaboración con la Galería de Arte Mexicano dirigida por Inés Amor y además de pinturas y dibujos de Olga Costa, se presentaron obras de Nefero, Jesús Guerrero Galván, José Chávez Morado, Rufino Tamayo, Juan Soriano, Alfredo Zalce, Raúl Anguiano, Alfonso Michel, José Reyes Meza, Feliciano Peña y Ricardo Martínez.


El 16 de noviembre de 1949 se fundó el Salón de la Plástica Mexicana, en el cual participaron junto a Olga Costa; Diego Rivera, Frida Kahlo, María Izquierdo y Francisco Dosamantes entre otros. En 1950 expuso en la Galería Kleeman de Nueva, al año siguiente realizó su famoso cuadro Puesto de frutas, posteriormente conocido como La vendedora de frutas o Frutas mexicanas, que es uno de sus pocos cuadros de gran formato y que es considerado como el mejor cuadro del tema frutal. Ése mismo año realizó Corazón egoísta, obra, que actualmente pertenece a la Colección Andrés Blaisten en México.


Junto con su esposo, José Chávez Morado decidió donar, en 1975, su colección de arte prehispánico al Museo Regional de la Alhóndiga de Granaditas y la de arte colonial y popular al Museo del Pueblo de Guanajuato.


En 1990 recibió el Premio Nacional de Ciencias y Artes en el campo de Bellas Artes.


Falleció el 28 de junio de 1993, sus restos descansan en el Museo Olga Costa-José Chávez Morado en Guanajuato.


Fuente: Secretaría de Cultura, Gobierno de México, Colección Blaisten, Made for Minds.

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