Rosalind Franklin



Rosalind Franklin, química inglesa que uso el método de difracción de Rayos X en 1952 para comprobar que la estructura del ADN tiene forma de una doble hélice. Los materiales usados para su hallazgo fueron apropiados por J. Watson y F. Crick que ganaron el Nobel de Medicina en 1962.


Rosalind Franklin nació en Londres el 25 de julio de 1920. Su padre se llamaba Ellis Franklin (1894–1964), procedía de una familia de Polonia que se trasladó a Inglaterra en el siglo XVIII; hizo fortuna con los negocios. Su madre, Muriel Walley (1894–1976), venía de una familia judía religiosa y filantrópica donde algunos de sus miembros destacaron como profesores, intelectuales y parlamentarios. Rosalind tuvo otros cuatro hermanos.


Realizó sus primeros estudios en Nordland Place, un colegio mixto situado al oeste de Londres. Después lo hizo en la Escuela Lindores para señoritas en Sussex y, más tarde, a los once años, en St. Paul Girl School, establecimiento también para mujeres y de los pocos lugares donde se enseñaba matemáticas, física y química. Allí mostró interés por las ciencias, el latín y los deportes, y aprendió alemán y francés. Durante las vacaciones aprovechaba para viajar por otros países europeos.


Tras aprobar el examen de ingreso, en 1938 entró en la Universidad de Cambridge. Cursó física y química en el Newnham College. Conoció al espectroscopista William Charles Price (1909-1993), que después se convertiría en uno de sus colaboradores en el King’s College.


En 1941 se graduó en Ciencias Naturales por la Universidad de Cambridge y gracias a su entusiasmo y a las buenas acreditaciones académicas accedió a una beca para iniciar el doctorado. Sin embargo, en 1940 Inglaterra está inmersa Segunda Guerra Mundial y el esfuerzo bélico del país tuvo una influencia determinante en la carrera de Rosalind. La Asociación Británica para la Utilización del Carbón, un elemento esencial en plena contienda, le ofreció un puesto de trabajo donde pudo investigar sobre la composición química del carbón. Sus resultados, además de contribuir al esfuerzo bélico de su país, le sirvieron al término del conflicto para defender su tesis doctoral.


La siguiente etapa de la carrera profesional de Rosalind Franklin se desarrolló en Francia. En el Laboratorio Central de Servicios Químicos del Estado, en París, encontró en 1947 un grupo de trabajo mucho más abierto y menos hostil con las mujeres del que había conocido hasta entonces. Bajo el liderazgo de Jacques Méring, se familiarizó con la técnica de difracción de rayos X, de la que se convertiría en toda una experta.


La estancia en París fue un periodo de felicidad para Franklin. Con 27 años descubrió su pasión por viajar y desarrolló un gran amor por Francia, sus paisajes y su gente que la acompañaría hasta el temprano fin de sus días.


Descubrió la estructura del ADN


Además, la sabiduría y experiencia adquiridas durante este fructífero periodo de formación hicieron que regresara a Inglaterra convertida en una reputada cristalógrafa. Con la ayuda de una nueva beca, en 1951 ingresó en el Laboratorio de biofísica del King’s College de Londres, donde llevó a cabo uno de los grandes descubrimientos de su trayectoria. Puesto que el director del proyecto redirigió sus estudios hacia el campo de la por entonces desconocida estructura del ADN, Franklin pudo usar sus conocimientos de cristalografía para tratar de profundizar en los conocimientos sobre ella.


Tras mejorar, adaptar y ajustar con cuidado el precario equipo del que disponía, junto con su estudiante de doctorado Raymond Gosling, en 1952 consiguió obtener algunas de las imágenes más nítidas de la estructura completa del ADN que se habían hecho hasta el momento. Gracias a esta revelación la científica pudo describir más detalladamente la densidad del ADN y estableció que sus moléculas se organizaban en forma helicoidal.


Lamentablemente, la gran aportación de Franklin nunca fue reconocida. James Watson y Francis Crick, otros colegas que trabajaban en la misma línea en el Laboratorio Cavendish, emplearon esas imágenes y parte de sus deducciones para publicar el artículo en 1953 donde se revela la deseada estructura del ADN, un polímero de doble hélice. Diez años más tarde, fueron galardonados con el premio Nobel de Medicina.


Decepcionada y algo desilusionada, tras la publicación de los resultados de Watson y Crick, Rosalind Franklin abandonó el King’s College, aunque no sus trabajos de investigación. En el Birckbeck College, enfocó ahora sus esfuerzos hacia el campo de la virología, donde también realizó contribuciones decisivas trabajando sobre la estructura molecular de virus como el del mosaico del tabaco o el de la polio. Sus descubrimientos todavía se tienen en cuenta por los investigadores actuales.


Posiblemente debido a la sobreexposición a la radiación con la que trabajó toda su vida, Rosalind Franklin fue diagnosticada de un cáncer de ovarios hacia 1956.


Murió en Londres el 16 de abril de 1958, a los 37 años. Cuatro años después, en 1962, Watson, Crick y Wilkins recibían el Premio Nobel por sus estudios sobre la estructura del ADN. Ni Watson ni Crick mencionaron a Rosalind Franklin en sus discursos de aceptación.


En 2003 la Royal Society de Reino Unido estableció el premio Rosalind Franklin para ayudar a las mujeres en la ciencia.




Fuentes: Historia. National Geographic, Historia de la Medicina, Mujeres con Ciencia, UNAM.

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