Viernes de Dolores

 

La veneración a la Virgen de los Dolores, según la Iglesia Católica, se realiza el último viernes de Cuaresma, día en el que se conmemoran los 7 dolores que vivió la Virgen María durante la vida, pasión y muerte de su hijo Jesucristo.

Los encargados de representar los siete dolores de la Virgen María fueron los miembros de la Congregación de los Siervos de María que se fundó en la edad media en Florencia, Italia.

Los dolores de la Virgen son:

Primer dolor: la profecía de Simeón.

Segundo dolor: la persecución de Herodes y la huida a Egipto.

Tercer dolor: Jesús perdido en el templo, por tres días.

Cuarto dolor: María encuentra a Jesús cargando la cruz.

Quinto dolor: la crucifixión y muerte de Nuestro Señor.

Sexto dolor: María recibe a Jesús bajando de la Cruz.

Séptimo dolor: Entierro de Jesús.

Viernes de Dolores

en Guanajuato capital

La conmemoración de la Virgen de los Dolores,  que se realiza el último viernes de la cuaresma, data del Siglo XV en Europa. Pasó como una tradición al continente americano después de su conquista espiritual. En Guanajuato adquirió características muy especiales y se convirtió en una fiesta popular donde se conjugan las penas de la Pasión de Cristo con la alegría de su Resurrección. 

El Día de las Flores tiene su origen dentro de la celebración del Viernes de Dolores, fecha en la que se realizan altares en honor a la virgen de los Dolores; dichos altares comienzan a elaborarse desde las primeras horas de la mañana, razón por la cual los vendedores de flores llegan al Jardín de la Unión, en el centro de la ciudad, desde la noche anterior, a partir de ese momento el jardín se cubre alegremente de flores, lo que trajo consigo la realización de un tradicional baile así como una serie de costumbres que dieron vida a la colorida y fragante festividad.

Al amanecer comenzaba la venta de flores y otros adornos para los altares, mientras en el kiosco alguna banda musicalizaba la fiesta popular, los jóvenes entonces podían desayunar algún antojito mexicano para posteriormente unirse a las visitas de los altares y las minas.

La tradición continúa en su manera más esencial, adaptándose a los intereses de la juventud de cada época. Actualmente los bailes se realizan en antros y bares; la costumbre de regalar flores mientras se camina en sentidos contrarios se ha perdido, pero aún se pueden encontrar a algunos jóvenes quienes, siguiendo la tradición, les ofrecen flores a las mujeres que pretenden o a sus novias.

A la venta de flores para los altares se le ha sumado la de canastas con huevos de pascua y figuras hechas a partir de cascarones y papeles de colores; la música de bandas en el centro del jardín ameniza la celebración; los negocios e instituciones ofrecen a la población agua, nieve o desayunos, y cientos de capitalinos se siguen dando cita en el conocido jardín, logrando que prevalezca el espíritu festivo que inicia a la par de la salida de los primeros rayos del sol.

Fuentes de la investigación del Día de las Flores:

 

Fotografías:

 

Otras Notas: